Salud

Francia está diseñando un pueblo para personas con Alzheimer

Francia está construyendo un pueblo para personas con Alzheimer

La aldea de Dax, al suroeste de Francia, acogerá en 2019 a 120 personas con Alzheimer, que podrán vivir en libertad y con menos ansiedad en este pueblo de estilo medieval diseñado para mejorar su bienestar.

En los tiempos que corren la demencia se trata de una prioridad de salud pública, según la OMS. En el mundo entero hay unos 50 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. De todas las formas de esta enfermedad, el Alzheimer acapara entre 6 y 7 de cada 19 casos. En manos de la sociedad está en encontrar nuevas fórmulas para garantizar redes de apoyo y mejorar la calidad de vida de las personas con demencia, cuyos familiares y cuidadores también sufren impacto físico, psicológico y socieconómico.

Un innovador proyecto se acometerá en Francia, haciendo realidad la propuesta del fallecido ex ministro socialista y diputado de la localidad Henri Emmanuelli: un pueblo medieval acogerá a más de un centenar de enfermos de Alzheimer que todavía tengan la suficiente autonomía, que podrán entablar relaciones sociales y afectivas entre si, vivir en libertad y reducir la ansiedad que esta enfermedad degenerativa les propicia.

El lugar será la hermosa aldea de Dax, ubicada al suroeste del país y construida como si se tratase del tradicional centro histórico de ciudadela medieval típica del área de Landes. La arquitecta Nathalie Grégoire explicó que los pasillos seguros dentro de una vasta área verde y “la falta de recintos cerrados” mantienen una apariencia de vida social a la vez que facilitan el cuidado de los residentes. Todo estará arquitectónicamente concebido para aumentar la facilidad para caminar de los pacientes, cuidar su memoria y permitir que no se desubiquen.

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Para controlar el bienestar y la salud de los nuevos habitantes, habrá médicos por las calles del pueblo, con la diferencia de que pulularán sin su clásica indumentaria: no habrá batas blancas, sino que parecerán uno más, para no interferir en su vida diaria. Dax estará dotado de un supermercado para que puedan hacer la compra, una peluquería, una taberna, una biblioteca, un gimnasio e incluso una pequeña granja. Todo estará concebido para una vida apacible, con calles sencillas y seguras, escaso tráfico y un entorno pequeño donde podrán residir con el máximo nivel de vida posible.

Los habitantes vivirán en casas compartidas diseñadas para reflejar sus gustos personales y en cuatro distritos que recuerdan a la región del suroeste de Francia, entre los bosques y la orilla del mar. Uno de los principales propósitos, revelado por el profesor Jean-François Dartigues, neurólogo del hospital universitario Pellegrin de Burdeos es que los pacientes, que serán considerados residentes, puedan “mantener su participación en la vida social”. Los residentes están confinados al pueblo por su propia seguridad, pero pueden circular libremente en su interior, donde son cuidados por personal médico.

El proyecto se inspira en una propuesta pionera nacida con anterioridad en Weeps, Holanda, con la diferencia de que además del propio proyecto en si, se realizará un estudio comparativo con respecto a las instituciones tradicionales, midiendo el impacto de los nuevos enfoques terapéuticos en pacientes y cuidadores. Los científicos desean saber si un entorno más libre y con más relaciones sociales requiere menos medicamentos y hace más feliz a las personas con Alzheimer, que podrían ser más activos y experimentar menos ansiedad. Habrá 100 cuidadores para los 120 voluntarios, tendrá una duración inicial de cuatro años y costará 28 millones de euros en su totalidad.

Según informa Le Monde, si el pueblo experimental demuestra ser un éxito, podría llevar a que se diseñen muchos más en Francia, donde en la actualidad viven cerca de un millón de enfermos de Alzheimer y se detectan 150.000 nuevos casos cada año.

Imagen | Telegraph

Fuente | Telegraph

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.