Salud

¿Por qué es tan difícil cambiar un mal hábito y cuál es la clave para hacerlo?

cigarro fumar

A la mayoría de las personas les cuesta cambiar un mal hábito pero, ¿por qué es tan complicado? Existe un motivo psicológico por el que nos cuesta poner fin a nuestras malas costumbres, pero afortunadamente hay una manera de cambiarlo.

Como la mayoría de las personas, probablemente entre tus propósitos de año nuevo estuviera cambiar algún mal hábito, ya sea comer menos comida basura, dejar de fumar o empezar a dormir suficientes horas cada noche. Ahora seamos sinceros, ¿cuantos has logrado cumplir?

Si la respuesta es “ninguno”, tranquilo; cambiar un mal hábito probablemente sea de los propósitos más difíciles, además de los más comunes. Pero, ¿por qué es tan difícil cambiar un mal hábito? Es de los propósitos que más queremos cumplir, y sin embargo probablemente los que más nos cuesta alcanzar.

Leo Baubauta, de Zen Habits, dedica su vida laboral a ayudar a los demás a cambiar sus hábitos, y tras 5 años en la profesión ha logrado entender por qué es tan complicado ponerle fin a una mala costumbre.

Evidentemente la adicción que genera, por ejemplo, el tabaco o el azúcar no nos facilita el trabajo, pero la mayor razón por la que no conseguimos eliminar malos hábitos está en nosotros mismos: la insatisfacción personal.

Baubauta explica que, en menor o mayor medida, muchas veces estamos descontentos con nosotros mismos. “Nos ponemos en duda, nos sentimos inadecuados, no nos gusta nuestra apariencia, criticamos nuestros fracasos duramente, y nos sentimos inciertos sobre si nos merecemos halagos o amor“, explicó el experto.

Esto provoca, además de ansiedad, procrastinación y miedo, la inhabilidad de cambiar nuestros hábitos. El problema es que no creemos en nosotros mismos, y además al intentarlo y fracasar se acentúa este sentimiento. Esta actitud también daña a nuestra productividad, nuestras relaciones personales y, finalmente, nuestra felicidad.

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Por ello, el primer paso para cambiar un mal hábito es empezar a quererse y admirarse. Al principio puede parecer difícil, pero solo requiere algo de esfuerzo hasta que el amor propio y confianza en uno mismo se convierta en un hábito, que nos permitirá cumplir el resto de nuestros propósitos y cambiar nuestras malas costumbres.

Baubauta explica que cada día debes pensar en tu felicidad, y en lo mucho que quieres alcanzarla. Así, diariamente piensa en todas las cosas por las que estás agradecido realzando tus atributos positivos. Una vez que logres desarrollar tu satisfacción personal, puedes empezar a adoptar estas dos técnicas para eliminar malos hábitos.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!