Salud

Ponen en marcha la iniciativa online ‘Salud sin bulos’

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Escrito por Marcos Merino

¿Vacunas que producen autismo? ¿Pintalabios potencialmente cancerígenos? ¿Frutas ‘con SIDA’ en los supermercados? ¿Prevenir el cáncer oliendo limones? Esta es la clase de información falsa contra la que lucha esta iniciativa de la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES).

El ‘III Estudio sobre bulos y fraudes en Internet‘, publicado hace año y medio por la Asociación de Internautas (AI), revela que el 90% de los usuarios de la Red afirman haber accedido en la misma a “información falsa o poco fundamentada”, siendo la temática más habitual de la misma la relacionada con el campo de la salud y la alimentación (32,5%).

Estos datos motivaron a la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES) a poner en marcha la iniciativa ‘Salud sin Bulos’ con el objetivo de “combatir los bulos de salud y contribuir a que exista información veraz y contrastada en la red”, así como de crear un ‘Observatorio de los Bulos de Salud en Internet‘.

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Gracias a éste, confían en poder imitar la sección web ‘Behind the Headlines‘ del sistema sanitario británico y detectar a tiempo los rumores para desmontarlos con argumentos científicos desde las redes sociales. Confían en lograr, para ello, “la colaboración de profesionales sanitarios, periodistas y asociaciones de pacientes e instituciones”. Los propios usuarios pueden también colaborar con la iniciativa a través de la sección ‘¡Denuncia un bulo! de la página web, con el objetivo de remitirlo a un panel de expertos analizará la información.

En palabras de Carlos Mateos (periodista coordinador de Salud sin bulos y vicepresidente de AIES) a la agencia Sinc, “gracias a la instantaneidad que le caracteriza, Internet es un canal muy potente para la expansión de bulos y facilita una propagación, además de rápida, universal y sin control: es un mundo sin reglas e hiperconectado. En muchos casos, estos datos falseados comienzan con cadenas de e-mail, WhatsApp o Twitter, destinadas a estafar, dañar la reputación o crear alarma sin fundamento”.

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Mateos explica que ante los posibles bulos, el primer paso a dar es la comprobación de la fuente (y de si ha sido difundida por un organismo oficial o un medio de comunicación de prestigio para no precipitarse). Los bulos, afirma, comienzan a ser peligrosos en el momento en el que alguien los toma por verdaderos: las consecuencias son desde personas que siguen dietas perjudiciales hasta pacientes que dejan su tratamiento o incluso padres que no vacunan a sus hijos porque creen que las vacunas producen autismo.

Fuente | Agencia SINC

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.