Salud

Dormir demasiado aumenta tus posibilidades de muerte o infarto

Dormir más de ocho horas diarias no es buena señal

Una reciente investigación recomienda prestar más atención al sueño excesivo y circunscribirlo a las siete a ocho horas nocturnas recomendadas para así reducir el riesgo de problemas de salud en el futuro.

Dormir es esencial para mantenernos saludables, y la propia falta de sueño a largo plazo puede propiciar nefastas consecuencias como hipertensión, irritabilidad, ansiedad, depresión, fatiga o diabetes, todas ellas especialmente agravadas si se suman a otros hábitos de mala higiene del sueño como los ciclos irregulares, causantes de la alteración de ritmos circadianos o el insomnio. Pese a ello, un tercio de los adultos descansa por debajo de la media. Y además, un 12% duerme menos de 5 horas, y un 23 % menos de 6.

Pero, ¿qué sucede cuándo en lugar de dormir de menos lo hacemos de más? Las noticias no parecen nada esperanzadoras, ya que el sueño excesivo está estrechamente ligado a la aparición prematura de graves problemas cardíacos e incluso apareja un mayor riesgo de mortalidad, según una nueva investigación publicada en el Journal of the American Heart Association. Por supuesto, no es que dormir demasiado vaya a matarte directamente, sino que pasar demasiado tiempo en la cama empeora problemas previos o es síntoma de una enfermedad subyacente.

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Los hallazgos del estudio invitan a tener mayor consideración médica para explorar tanto la duración como la calidad del sueño en las consultas, ya que si se encuentran patrones de sueño excesivos, muy por encima de las ocho horas, se deberían explorar factores de riesgo cardiovascular, apnea del sueño y otros problemas.

En la citada investigación se analizaron 74 estudios previos que registraron la duración y la calidad del sueño, así como la mortalidad y la salud cardiovascular. En total, los estudios abarcaban más de 3 millones de participantes. Los resultados sacaron a la luz una realidad preocupante: aquellas personas que duermen una media de diez horas por noche muestran un incremento del 30% en el riesgo de muerte prematura en comparación con aquellas que duermen entre siete y ocho horas.

Otros datos revelan que dormir diez horas cada noche también implica un aumento del 56% en el riesgo de mortalidad por accidente cerebrovascular y un incremento del 49% en el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular. Mientras tanto, la mala calidad del sueño se relacionó con un aumento del 44% en los índices de enfermedad coronaria. Por tanto, el exceso de horas puede percibirse como una importante señal de advertencia, pese a que existen múltiples factores que afectan al sueño.

Es recomendable dormir siempre en un lugar oscuro, fresco, cómodo, silencioso y seco, sin interrupciones externas ni luces de dispositivos digitales, desconectar un par de horas antes de la tecnología para que la melatonina haga su trabajo, cenar ligero y saludable, adoptar la postura recomendada por los expertos y seguir una rutina de sueño regular y estable.

Fuente | Science Alert

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.