Salud

Por qué el 90% de los jóvenes chinos son miopes, según la ciencia

conseguir que los niños jueguen afuera beneficiará su vista y reducirá su riesgo de ser miope.

La miopía es un problema cada vez más común en todo el mundo. Para el 2050, casi 4.800 millones de personas se verán afectadas por este desorden visual, unos 2.800 millones más que en 2010. ¿A qué se debe?

Mientras que los que usan gafas suelen culpar a la genética, existe un importante factor ambiental que ha acrecentado considerablemente en los últimos años la cifra de casos mundiales de miopía. Se trata del sedentarismo y la reclusión de los niños al interior de los hogares -un fenómeno, en muchos casos, paralelo a la adopción tecnológica-. Según los expertos y en base a un cuerpo creciente de investigaciones, conseguir que los niños jueguen afuera beneficiará su vista y reducirá su riesgo de ser miopes. Por ejemplo, en China 9 de cada 10 jóvenes padecen este mal.

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Un creciente cuerpo de investigaciones explica esta problemática y sugiere que incrementar el tiempo de juego al aire libre puede disminuir el riesgo de que un niño desarrolle miopía. Permanecer en el exterior implica varios puntos positivos: obliga a mirar más lejos e implica mayor exposición a la iluminación exterior, que parece retardar el crecimiento axial del ojo, que cuando es excesivo contribuye a la miopía.

La ciencia revela varias claves en torno a la miopía y la importancia ambiental. Un estudio reciente determinó que incluso cuando un niño tiene dos padres miopes, si no pasa suficiente tiempo al aire libre, la amenaza genética de la miopía aumenta a aproximadamente el 60%. Otra investigación reciente sobre gemelos agrega aún más peso a esa idea, recalcando que las actividades constantes en el interior aumentan el riesgo. Se recomienda, por tanto, un balance saludable de tiempo al aire libre.

4 factores ambientales relacionados con la miopía

Dicho estudio, que ha sido publicado en el British Journal of Ophthalmology, se realizó con 1.991 gemelos, nacidos entre 1994 y 1996 en el Reino Unido. Durante los primeros dieciséis años de vida, los investigadores analizaron el desarrollo, el comportamiento y la educación de cada niño a través de cuestionarios y pruebas, así como la recolección de pruebas oculares.

Curiosamente, el estudio identificó cuatro factores ambientales principales relacionados con la miopía, y algunos de ellos fueron bastante inesperados. Por ejemplo, el estudio descubrió que los niños nacidos por tratamiento de fertilidad tenían un 25-30 por ciento menos de probabilidades de desarrollar miopía, algo que los investigadores atribuyeron a un menor peso al nacer. Otra parte del estudio encontró que los nacidos durante el verano tenían el doble de probabilidades de desarrollar miopía, probablemente porque comienzan a ir a la escuela siendo más jóvenes que muchos de sus compañeros.

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Además, por cada nivel de educación superior que tenía la madre, las probabilidades de que el adolescente tuviese miopía aumentaron en un 33%. Esto podría tener algo que ver con el vínculo entre la inteligencia y la miopía, aunque probablemente también influyan factores sociales como la clase y la riqueza. En el factor tecnológico del estudio, las horas dedicadas a los juegos de ordenador en la adolescencia temprana también incrementaron la posibilidad de padecer miopía. 

El fenómeno de pasar tan poco tiempo al aire libre es reciente y perjudica al desarrollo de los ojos. Los autores sugieren en el estudio que “el aumento del  tiempo que estamos frente a las pantallas de los dispositivos para usar juegos, redes sociales y entretenimiento digital ha conducido a un aumento en el comportamiento sedentario, una dieta deficiente y una falta de actividad al aire libre”.

 

Fuente | Science Alert

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.