Salud

Las innovaciones más prometedoras para personas con discapacidad

¿Qué apps, dispositivos y nuevos avances pueden ayudar a reducir la dependencia y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad? Te lo contamos.

En España viven 2,5 millones de personas con discapacidad, un colectivo que enfrenta a diario numerosas barreras sociales y técnicas que les impiden llevar una vida normal. Trabas que, gracias a la tecnología y la innovación, pueden ser superadas o, cuanto menos, minimizadas en gran parte.

Y es que, no debemos olvidar que las personas con discapacidad también son grandes consumidores de las Tecnologías de la Información, como el resto de la sociedad. No en vano, según un estudio de Cocemfe junto a la Fundación Vodafone, ocho de cada diez españoles con discapacidad cuenta con un teléfono móvil, mientras que el 75% de ellos dispone de un ordenador con acceso a Internet. De entre todos ellos, el 17% ya utiliza algún avance tecnológico (en forma de dispositivo, wearable o app) como apoyo en su día a día.

Pero, ¿cuáles son esas innovaciones que pueden ayudar a las personas con discapacidad a equiparar su calidad de vida a la del resto de ciudadanos? Hacemos un breve repaso por algunas de las tecnologías más destacadas en esta línea, específicas para personas con discapacidad visual, auditiva o movilidad reducida.

Discapacidad visual

Las personas con discapacidad visual son uno de los colectivos que más beneficios pueden obtener en su día a día gracias a los avances tecnológicos a los que estamos asistiendo. Por ejemplo, gracias a aplicaciones móviles como KNFB Reader, las personas con problemas de visión o que carecen de ella pueden saber lo que pone en cualquier documento impreso con tan sólo sacarle una fotografía. El sistema es capaz de reconocer los textos que en él se incluyan, leyéndolos en voz alta.  Misma función que desempeña Tap Tap See, aunque en este caso el objetivo de las imágenes sea reconocer el entorno en que nos encontramos, identificando todos los objetos de una habitación o el color de la ropa que nos vamos a poner.

Más sofisticado es el anillo lector creado por el MIT Media Laboratory, un dispositivo que va conectado a un PC y que, colocado en uno de nuestros dedos, permite a las personas con discapacidad visual ‘leer’ en voz alta el texto de un libro cualquiera mientras se va recorriendo cada línea con el dedo. El anillo va equipado además con un sistema de vibración que alerta al usuario cuando se vaya a desviar de la ruta marcada.

Siguiendo con los ‘gadgets’ más rompedores nos encontramos con eSight, unas gafas inteligentes que prometen ayudar a personas con visibilidad reducida a paliar los puntos ciegos que puedan tener. Lo hacen gracias a varias cámaras capaces de ampliar la visión periférica del sujeto y que pueden controlarse y personalizarse por medio de la voz.

Y, por supuesto, no podemos olvidar un clásico ya muy extendido entre la comunidad de personas con discapacidad: Google Talkback. La app de Google, incorporada en muchos smartphones Android y totalmente gratuita, nos permite traducir a voz todo lo que se muestra en la pantalla del móvil, desde los comandos de cada app a noticias, artículos o los comentarios en redes sociales.

Discapacidad auditiva

Para las personas con discapacidad auditiva, la tecnología también nos tiene resguardados importantes avances en favor de una integración más sencilla con el resto de la sociedad. Por ejemplo, AVA es una app que permite transcribir en tiempo real una conversación grupal para que las personas con problemas auditivos puedan saber todo lo que se está comentando sin necesidad de leer los labios, emplear lenguaje de signos o contratar un intérprete humano. El sistema convierte el micrófono del smartphone en una entrada de audio distribuida con la que podemos ver, en forma de burbujas, lo que cada interlocutor está diciendo en tiempo real.

Al igual que hemos visto en el caso de las personas con problemas visuales, también existe una app que posibilita que los sujetos con discapacidad auditiva puedan recibir notificaciones sobre los sonidos que se están produciendo, como una alarma de incendios o una canción que comienza a sonar. Misión que cumple con nota la app MyEarDroid, entre otras muchas.

Y para aquellas personas que no han perdido por completo su capacidad auditiva, en el mercado existen numerosas opciones para adecuar el volumen e intensidad deseada por cada usuario. Por ejemplo, Usound ofrece una amplia variedad de opciones de configuración para terminales Android e iOS, que expanden las funcionalidades que ya permite modificar el propio sistema operativo. De hecho, esta app puede convertirse incluso en un ‘audífono’ improvisado, incrementando el volumen de las conversaciones que mantengamos para poder percibirlas mejor con unos cascos convencionales.

Movilidad reducida

En el ámbito de la movilidad reducida es, quizás, donde estamos viendo avances más y más futuristas pero todavía inalcanzables para el usuario medio. Desde experimentos con los que ocho pacientes paraplégicos han conseguido volver a mover sus extremidades gracias a los entrenamientos con exoesqueletos robóticos y con la realidad virtual, hasta innovadores exoesqueletos ligeros para reducir el esfuerzo al caminar y prevenir los problemas de movilidad, como los que están desarrollando en la Universidad de Harvard.

Científicos de Harvard crean un exoesqueleto ligero que ayuda a caminar

En el campo de las apps, también encontramos alguna propuesta interesante para sujetos con problemas de movilidad, como Limbikauna herramienta que facilita el uso del smartphone a personas que no pueden manejarlo con comodidad, mediante un sistema de activación por toques que sustituye a la usabilidad habitual del terminal.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.