Salud

Las agresiones policiales a los detenidos son la causa de muchos suicidios

agentes de policia

Científicos norteamericanos encuentran una relación directa entre la violencia policial y los intentos de suicidio de los delincuentes.

No nos son ajenos los casos de criminales que, ya condenados por la justicia y la opinión pública, acaban quitándose la vida en la cárcel. Menos sonados son los casos de delincuentes de menor gravedad que también acaban optando por el suicidio incluso meses o años después de salir de prisión. Un comportamiento que hasta ahora se asociaba en exclusiva a los remordimientos de los sujetos o la presión social; obviando factores que se han demostrado claves en esta triste ecuación.

Y es que, al parecer existe una mayor prevalencia de suicidios e ideas suicidas entre aquellas personas que fueron víctimas de agresiones policiales, ya sean físicas, psicológicas, sexuales o por negligencia. Así lo demuestra un estudio publicado en el Journal of Urban Health que examinó a la población de cuatro ciudades de EEUU y comparó sus datos poblacionales con las denuncias de violencia policial en esas mismas regiones, ajustando parámetros como el género, raza, ingresos, nivel de participación en el delito, posibles enfermedades mentales previas o sus relaciones personales.

Google da resultados concretos para “suicidio”

Los resultados no dejan lugar a dudas: cuando un delincuente se veía afectado por una situación de violencia física por parte de los agentes, existe una probabilidad del 81% de que experimente algún intento de suicidio a lo largo de su vida.; porcentaje que aumenta al 97% cuando la intimidación se produce con un arma mediante o al 91% cuando hay algún componente de violencia sexual.

Este tipo de hallazgos ni justifican ni tratan de justificar la conducta de los criminales en modo alguno, sino que son una fórmula más para ayudar a los agentes de policía y las distintas autoridades públicas a gestionar de forma más eficiente sus actos, con un mayor conocimiento de las consecuencias de sus actitudes. Más en un país como Estados Unidos, donde la violencia policial contra determinados grupos sociales -como los afroamericanos- está en pleno debate por su marcado carácter racista y, en numerosas ocasiones, injustificada de cabo a rabo.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.