Salud

La nueva revolución de Silicon Valley: la carne sin carne

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Empresas del sector alimenticio asentadas en Silicon Valley llevan la innovación tecnológica a la sartén con carne que sabe y huele a carne, pero que no la contiene.

La innovación tecnológica lleva años modificando nuestra vida tal y como la conocíamos. Primero alteraron nuestra forma de comunicarnos, después la manera de movernos en coche y ahora la revolución tecnológica llega a la comida

Como no podía ser de otra manera, la propuesta nos llega desde Silicon Valley a través de la empresa Impossible Foods y su propuesta Impossible Burger. Esta hamburguesa sabe a carne, huele a carne y tiene apariencia de carne, pero no contiene animal alguno en su fabricación.

Su intención es fabricar un alimento capaz de consumir menos recursos medioambientales, gastar menos agua y reducir los gases de efecto invernadero. Para ello han estudiado el producto desde el inicio (la vaca) hasta el final (su degustación), para dar con el secreto: la hemoglobina.

Esta molécula que se encuentra tanto en plantas como en animales es la encargada de darle a la carne ese sabor y apariencia tan características. Y es el elemento que ha conseguido generar esta hamburguesa vegetariana capaz de “sangrar”.

Celeste Holz-Schietinger, principal científica de Imposible Food explica lel proceso. La hemoglobina es obtenida a partir de la soja. “Para evitar tener que utilizar enormes cantidades de estas plantas, lo que hacemos es sintetizar el gen necesario y añadirle levadura. Gracias a esta se obtienen las cantidades necesarias sin tener que invertir en cultivos”.

4 tecnologías que revolucionarán la alimentación del futuro

Este no es un caso aislado de uso de la tecnología en la alimentación. En Memphis Meats (San Francisco) preparan albóndigas de pollo o pato libre de estos animales; por su parte, Finless Foods busca obtener carne a partir de células de pescado; y New Wave Foods sustituye el langostino o gamba por un preparado de guisantes y algas.

Xander Shapiro, de New Wave Foods, explica que ellos cogen ingredientes que se encuentran fácilmente en una barra de pan, pero que mezclados de cierta manera logran conseguir algo parecido al músculo y la fibra del langostino.

Con una demanda cada vez mayor de gente que busca comer más verduras, estas empresas quieren dar una opción sabrosa al clásico plato vegetariano. Su público es lo que llaman flexitarianos, que son aquellos que aunque han decidido dejar de lado la carne, querrían seguir degustando su sabor y textura.

Un posible riesgo para la salud

hamburguesa impossible

Hamburguesa Impossible. Foto: Kim Brunhuber/CBC

En el otro lado de esta balanza están aquellos que opinan que estos alimentos aún están lejos de ser saludables. Ecologistas como Dana Perls, de Friends of the Earth, argumentan que estas compañías están utilizando a los consumidores como conejillos de indias.

Hasta el momento el gen de la hemoglobina no ha sido consumido por la dieta humana de esta manera y reclaman que estos productos alimenticios deberían someterse a controles de sanidad más rigurosos. Y es que ahora se venden en Estados Unidos, pero se espera que en un par de años puedan llega a Canadá.

Opción ecológica o riesgo para la salud, sea como sea, estos productos han conseguido atraer cientos de millones de dólares de inversores, entre los que se encuentra Bill Gates.

Via| Cbc news

Sobre el autor de este artículo

Cristina Fernández Esteban

Licenciada en periodismo. Entusiasta de la tecnología, la literatura y el café.