Salud

¿Es bueno beber agua durante las comidas?

¿Es bueno beber agua durante las comidas?

El asunto de si es bueno o malo beber agua durante las comidas parece un dilema que se remonta a tiempos inmemoriales. Hoy despejamos los mitos en torno a tu consumo y resolvemos tus dudas al respecto.

Algunas personas afirman que beber agua durante las comidas engorda y favorece la retención de líquidos, otras afirman que es una práctica positiva que contribuye a adelgazar y a perder peso, mientras que otras argumentan que puede afectar negativamente a la digestión, enlenteciendo el proceso. ¿Qué hay de cierto en todo ello? ¿Es, pues, bueno o malo consumir agua mientras desayunamos, comemos o cenamos?

¿Cuánta agua debes beber al día?

En primer lugar, el agua carece de calorías, por lo que al tomarla en mayor o menor medida durante las comidas es imposible engordar. Por otro lado, el agua no adelgaza en si misma ni quema grasas, sino que su potencial saciante contribuye a una mejor ingesta calórica, a un control mejor del hambre y a ralentizar la velocidad en la que comemos.

De hecho, un estudio de la American Chemical Society de Boston afirmó que las personas que beben dos vasos de agua antes de comer consumieron entre un 75 y un 90% menos de calorías, una práctica que además conlleva a disfrutar más de los alimentos y a mantener una dieta sostenible.

El agua…¡fuente de ventajas para la digestión!

En realidad, el agua no contribuye a retener líquidos -como si hacen el alcohol, la sal o el azúcar refinado-, de hecho, la ingesta de agua estimula el funcionamiento renal y provoca que los alimentos se muevan mejor por tu tracto digestivo, aliviando y previniendo problemas intestinales como el estreñimiento o la hinchazón abdominal. Además, consumir una cantidad por encima de los dos litros diarios de agua mejora tu ánimo, hidrata tu pelo y tu piel y te aporta energía.

En todo caso, algunas personas con el sistema digestivo sensible deben evitar beber durante la comida agua demasiado fría, ya que puede debilitar y apaciguar los ácidos estomacales, alargando el proceso de la digestión.

En líneas generales, lo ideal es beber especialmente antes de la comida, aunque también es idóneo hacerlo durante y después, así como a lo largo del día. Es aconsejable que sea “agua del tiempo” y esté a temperatura ambiente, en lugar de con hielo o recién sacada de la nevera. Los refrescos y zumos industriales no se recomiendan en ningún caso. A lo largo del día, se recomiendan ocho vasos como mínimo fuera de las tres comidas principales, sin dejar pasar más de media hora sin beber, sobre todo durante el período estival.

Fuente | Nutritious Life/Mejor con Salud

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.