Salud

El primer híbrido de humano y cerdo ya es una realidad

Científicos estadounidenses consiguen ‘fabricar’ cerdos con células madre humanas, abriendo la veda a la creación de ‘granjas de órganos’ para trasplantes.

La ciencia genética no deja de depararnos progresos inusitados, chocantes cuanto menos (más teniendo en cuenta imágenes como la que abre este artículo) pero, al mismo tiempo, ilusionantes por las posibilidades que abren para la medicina moderna. El último ejemplo lo encontramos en el hito recién anunciado por el Instituto Salk de California: sus investigadores han conseguido crear el primer híbrido de cerdo y humano.

El embrión de cerdo ha sido inyectado con células madre pluripotentes humanas en una proporción de una célula humana por cada 100.000 células de cerdo. El curioso ‘ser’, por definirlo de alguna forma, tan sólo pudo vivir cuatro semanas, no a causa de ningún problema técnico sino porque ese es el plazo máximo que las directrices éticas de la comunidad científica marcan para este tipo de experimentos.

Para las células humanas, los investigadores utilizaron células madre pluripotentes inducidas (iPSCs), que son células adultas normales químicamente persuadidas a revertir a un estado de células madre. Se implantaron un total de 2.075 embriones en 41 cerdas. Sólo 18 de las cerdas quedaron embarazadas y 186 embriones sobrevivieron. De ellos, apenas 67 parecían contener células humanas y únicamente 17 parecían normales después de 21 a 28 días de desarrollo. El resto parecían subdesarrollados, lo que sugiere que las células humanas perturban el desarrollo normal del cerdo, según indican en ArsTechnica.

Antes de este hito genético, los científicos habían logrado ‘fabricar’ ratones con células susceptibles de desarrollar órganos de rata usando la técnica CRISPR / Cas9, basada en los hallazgos del español Francis Mojica, las cuales se desarrollaban con normalidad en el  páncreas, el corazón y los ojos del animal. De hecho, las células de rata incluso se desarrollaron en las vesículas biliares en los ratones, a pesar del hecho de que las ratas no tienen estos órganos.

Este avance abre la puerta a diseñar animales específicamente como fuente de órganos susceptibles de ser trasplantados a humanos que los necesiten, minimizando los riesgos de rechazo y las listas de espera de los receptores. En definitiva, salvar millones de vidas cada año. Pero, al mismo tiempo, el nacimiento de estas ‘granjas de órganos’ conlleva un dilema ético de dimensiones épicas, comenzando por el manejo interesado de la vida y muerte de animales hasta la posible creación artificial de cerebros humanos o, incluso, de cerdos con órganos reproductores humanos.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.

  • Juanjo

    Creo que el problema de “etica” lo tienen en la cabeza estas personas. A ver. Si dichos “animales” (porque hasta cierto punto son animales) son creados en un laboratorio, a partir de conocimientos científicos y reglas de la propia naturaleza; y no de forma natural, eso quiere decir que a diferencia de la vida como tal, ellos nacieron para un proposito, luego no es comparable con un toro, por ejemplo, que lo predestinaron a morir en un ruedo sin que él pudiera elegir su destino (como si pudiese el pobre, xD) con un ser creado artificialmente que parece de una especie porque lo han creado a partir de adn de un animal, pero no confundamos términos. No es un animal al uso. Es un experimento que puede desembocar en un vivero de órganos que el día de mañana puede salvarnos de problemas como el cáncer. Sin embargo, un grupo de “entendidos” ve más importante preservar la ética que la salud de los seres humanos. Seguro que si tuvieran a un familiar muy cercano en estas circunstancias serían los primeros en probar como locos como conseguir este fín. Y me da pena que en la ciencia se hable de ética como el que habla de cometer un crimen. Para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos. Y eso es así. Y así siempre será