Salud

El cambio climático podría aumentar la mortalidad mundial por olas de calor

En España, podría producirse un incremento del 292% en las muertes causadas por olas de calor, en comparación con el período comprendido entre los años 1971 y 2010, en el peor de los escenarios.

El cambio climático podría tener consecuencias todavía más nefastas de las que ya conocemos, al menos si nos atenemos a que ya no estamos hablando de un impacto indirecto en nuestra existencia (a través de la deforestación de los bosques, la subida del nivel del mar o los fenómenos atmosféricos extremos) sino que incluso podría afectar directamente a nuestra vida. Y el calor es la clave.

Hace algunos días nos hacíamos eco de un estudio científico que vinculaba las subidas de temperatura con un aumento significativo en la tasa de suicidios. También hemos conocido otro que afirma que las noches de calor tropical aumentan un 9,2% la tasa de mortalidad en ciudades como Barcelona. Una premisa que amplía notablemente una nueva investigación publicada en la revista PLOS Medicine y en la que se defiende el impacto directo del cambio climático y las olas de calor en la tasa de mortalidad a escala global.

El trabajo, en el que ha participado el CSIC español, recoge que en el próximo medio siglo el número de muertes por olas de calor aumentará drásticamente en las regiones tropicales y subtropicales del planeta, seguidas de cerca por Australia, Europa y Estados Unidos. Para llegar a esta conclusión se han recopilado datos de 412 ciudades en 20 países y se han esbozado las líneas maestras para los años 2031 a 2080.

Las noches de calor tropical aumentan un 9,2% la tasa de mortalidad en Barcelona

La mortalidad se relaciona con las olas de calor en diferentes escenarios en función de los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero, adaptación y densidad de población. En el caso de España, en los escenarios de altas emisiones de gases de efecto invernadero, la investigación estima que se producirá un incremento del 292% en las muertes causadas por olas de calor, en comparación con el período comprendido entre los años 1971 y 2010. No obstante, ese aumento se vería reducido en los escenarios que aplicasen estrategias de mitigación para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Quizás por ello, los científicos recomiendan crear políticas específicas, regulaciones y procedimientos oficiales para mitigar esta clase de emisiones, así como de potenciar “la planificación urbanística, la plantación de árboles en las ciudades, la accesibilidad de fuentes públicas de agua potable y la adecuación de las viviendas a las altas temperaturas”. Por último, en la esfera de las políticas públicas, los autores recomiendan mejorar los servicios de atención sanitaria, la reducción de la pobreza, la redistribución de los recursos y la creación de un sistema de alertas de olas de calor.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.