Salud

Descubren una solución fácil y divertida para las piedras en el riñón

montaña rusa
Escrito por Eduardo Álvarez

Un estudio comprueba la eficacia de las montañas rusas para ayudar a expulsar piedras del riñón. Es una terapia de choque descubierta por pura casualidad.

Los cálculos renales son un problema que aqueja a muchas personas en todo el mundo. Ya hay tratamientos experimentales que ayudan a romperlos y facilitar así su eliminación. No obstante, la última descubierta es la más radical de todas: expulsar las piedras del riñón subiéndose a una montaña rusa, un remedio cuanto menos curioso.

Ha sido descubierto por pura casualidad. Los protagonistas son las personas con piedras en el riñón que se han subido a la montaña rusa del Disney World de Orlando. Varios de ellos expulsaron los cálculos durante el trayecto, mientras que otros lo hicieron en los minutos inmediatamente posteriores.

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Esta correlación ha sido estudiada al detalle por investigadores de la Universidad de Michigan, que han descubierto que las montañas rusas y atracciones similares pueden ser un buen tratamiento para los cálculos renales.

Puede que muchos de los que las sufren estén totalmente en desacuerdo con esta afirmación. Es un problema de salud que duele y mucho, y que cuando se sufre quita las ganas de salir incluso a la calle, no digamos ya de tirarse por una pendiente a cientos de kilómetros por hora. Sin embargo, los testimonios de los pacientes y de los expertos no dejan lugar a la duda.

Para comprobar la efectividad de esta nueva terapia de choque, los dos doctores se montaron en la atracción Big Thunder Mountain Railroad de Orlando. Con ellos, un riñón artificial cargado con cálculos renales humanos.

Después de veinte viajes tripulados -debieron pasarlo realmente mal-, comprobaron la capacidad de esta montaña rusa para desatascar las piedras del riñón y conducirlas hacia el uréter. En los siguientes 200 viajes sin pasajeros afianzaron su tesis.

Big Thunder Mountain Railroad

El gran problema de estas piedras es que se quedan atascadas en los conductos renales, permaneciendo ahí a veces durante semanas, torturando a la persona que las porta. Las vibraciones y giros a gran velocidad han demostrado ser un remedio eficaz, pero sólo para piedras pequeñas.

El doctor Wartinger, participante en el estudio, anima a todos el mundo a probarlo: “Si tienes un piedra en el riñón y mide menos de 4 mm, puedes probar e ir a varias de estas atracciones”.

Artículo publicado en Computerhoy

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Eduardo Álvarez