Salud

Descubren que el azúcar estimula el crecimiento del cáncer

Escrito por Eduardo Álvarez

Un estudio acaba de comprobar que las células cancerosas prefieren crecer consumiendo energía procedente de la fermentación del azúcar. Este componente las hace multiplicarse y crecer.

El azúcar es el nuevo gran culpable alimentición, y con mucha razón. Ya sabemos que el consumo de azúcar guarda relación directa con la obesidad y los problemas cardiovasculares que son la principal causa de muerte en Occidente. Ahora además se ha descubierto que también tiene mucho que ver con el cáncer.

Según ha comprobado un grupo de científicos, las células cancerosas tienen en el azúcar su alimento favorito. A diferencia de otras células, las que original el cáncer y hacen que se propague prefieren obtener su energía de la fermentación del azúcar, y no del oxígeno ni de otros nutrientes.

Esto ocurre incluso cuando hay gran cantidad de oxígeno disponible. El proceso en cuestión se produce por el llamado Efecto Warburg, o la fermentación mediante la que se alimentan las células tumorales, un proceso completamente distinto al que siguen las células sanas no mutadas.

Este descubrimiento tiene una importancia capital en el desarrollo de nuevos fármacos y curas para varios tipos de cáncer. Por ejemplo, al descubrir que las células que lo provocan tienen un gusto fuera de lo normal por los azúcares, se puede utilizar este “secreto” para fabricar nuevos compuestos con los que atacarlas y eliminarlas.

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La relación entre consumo de azúcar mediante la alimentación y los casos de cáncer, no obstante, no está probada. Habrá que realizar más estudios para demostrar que una dieta alta en azúcares puede aumentar el riesgo de padecer cáncer, si es que esto es así.

Eso no significa que haya vía libre para consumir todo el azúcar que quieras, más bien al contrario. Desde el punto de vista nutricional no es un alimento, ya que sólo contiene calorías vacías sin ningún otro nutriente. Además, se ha asociado su consumo con depresión y otras enfermedades graves, más allá de los conocidos casos de infartos y enfermedades cardíacas.

Vía | Nature y Business Insider

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Eduardo Álvarez