Salud

¿De verdad queremos ser jóvenes para siempre?

Escrito por Lara Olmo

La ciencia y la tecnología se están volcando con el anti-envejecimento y la eterna juventud, cuando en realidad ambas cosas son antinaturales en esencia. ¿Y si cambiamos la perspectiva y lo que significa hacerse mayor?

Algunos futuristas y gurús tecnológicos afirman que la Inteligencia Artificial se integrará en nuestros cerebros y nos hará inmortales. Hasta que esto llegue (si es que ocurre), el ser humano sigue obsesionado con la eterna juventud y gran parte de las investigaciones científicas van encaminadas a alargar la vida.

De hecho en los últimos 55 años la esperanza de vida en España ha pasado de los 69 a los 83 y seguirá aumentando en el futuro, a medida que se descubren tratamientos para enfermedades hoy incurables o difíciles de tratar y si permanece el estado del bienestar como lo conocemos hoy.

Pero esta voluntad por atrasar el momento de la muerte, algo tan natural como la vida, tiene una doble cara, ya que vivir más tiempo no tiene por qué ser sinónimo de vivir mejor. Algunas investigaciones y tratamientos se centran en mitigar los efectos de la edad, para aparentar ser más jóvenes de lo que realmente somos, y otras en prolongar nuestros días sin otro fin que ese.

Desde la empresa Neo Life, especializada en ciencia genética y biotecnología, creen que la tecnología y la ciencia deben servir para tener vidas más longevas pero también más felices y saludables. Para ello hay que fijarse estos objetivos:

Objetivo 1: vidas más largas. Vivir tiene una consecuencia inevitable: envejecer. Por eso no podemos demonizar este proceso como si fuera malo en si mismo; lo que sí es negativo, y lo que la ciencia y la tecnología tienen que tratar de eliminar, son las consecuencias del mismo, como el deterioro cognitivo y físico y las enfermedades que se derivan de él. Cambiemos la filosofía anti-envejecimiento por la de pro-envejecimiento.

Objetivo 2: vidas más saludables. Cada vez más estudios coinciden en señalar que nuestra actitud ante el envejecimiento tiene efectos en el funcionamiento de nuestro cuerpo y mente. Quienes no la perciben con miedo e inseguridad están más ágiles, tienen mejor memoria y son más propensos a recuperarse de una discapacidad. El secreto de quienes viven más y mejor es fijarse una meta que les mantenga activos.

Objetivo 3: vidas más felices. Cuando te obsesionas con el envejecimiento y con el día en que llagará el final, te olvidas del momento presente, y al final la vida en si misma se convierte en un problema; de modo que, ¿para qué alargarla? Es una incongruencia. Podemos ser conscientes de que no estaremos aquí para siempre desde una perspectiva positiva y aprovechar el momento más y mejor; los jóvenes suelen aplicar esta filosofía y son los que más disfrutan.

Objetivo 4: igualdad. La vejez se ha defenestrado tanto porque, cuando nos hacemos mayores, la sociedad nos aisla. Está tan arraigado el concepto negativo de hacerse mayor que nos hemos convencido de que, cuando ese momento llega, ya no servimos para nada. Integrando a los mayores en la sociedad, temeremos menos eso momento. Además, con los avances tecnológicos, en unos años llegar a los 70 no será como ahora; tendremos unas facultades y una salud mayores que legitimarán esa valía.

 

 

Vía | Quartz

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.