Salud

8 suplementos vitamínicos comunes que probablemente no necesitas

8 suplementos vitamínicos que no necesitas

Existen algunos suplementos vitamínicos comunes cuyo consumo se dibuja desorbitado entre la población que no deberías tomar a la ligera o al menos, no en dosis altas si no quieres asumir determinados riesgos. Te contamos cuáles son.

Si crees que necesitas vitaminas y minerales o que tienes alguna deficiencia nutritiva, deberías hablar con tu médico y solicitar una analítica. Sin embargo, muchas personas consumen suplementos vitamínicos de forma inútil o en dosis excesivas, sin experimentar mejoras en su salud o incluso exponiéndose a peligros. En todos los casos es mejor obtener ese aporte de los alimentos de una dieta completa y como decimos, consultar la toma de nutrientes en formato píldora con un especialista.

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Desde Reader´s Digest nos aportan la verdad acerca de ocho suplementos vitamínicos comunes que tal vez deberías dejar de tomar si no tienes asesoramiento médico. Un buen porcentaje de la población consume sin límites, en muchas ocasiones sin necesitarlo en realidad. ¿Quieres saber cuáles son?

8 suplementos vitamínicos habituales que deberías eliminar

  • Betacaroteno: Para la mayoría de los adultos sanos, la cantidad diaria recomendada de betacaroteno (en forma de vitamina A) es de 3.000 UI para los hombres y 2.130 UI para las mujeres. ¿Dónde puedes encontrarlo? Principalmente en frutas y verduras de color naranja y los de color verde oscuro, como zanahorias, espinacas, col rizada o berros.  Algunas personas toman este suplemento como un antioxidante contra el cáncer, pero los estos pueden incrementar el riesgo de cáncer de pulmón en los fumadores y tampoco se ha demostrado que prevenga ninguna otra forma de cáncer.
  • Ácido fólico: Lo habitual es que solamente se recete como suplemento a mujeres embarazadas y de todos modos, los médicos advierten que su consumo excesivo podría vincularse a la aparición de cáncer de colón. Te recomendamos encontrar los 400 miligramos de este elemento consumiendo pan integral, cereales, legumbres o espárragos.
  • Selenio: Las nueces de Macadamia, el atún, la carne, las lentejas, los guisantes, los cacahuetes, las semillas de girasol o los frijoles son alimentos ricos en selenio, un mineral que se ingiere habitualmente para prevenir algunos tipos de cáncer como el de próstata. Sin embargo, un reciente estudio descubrió que tomar selenio podría aumentar el riesgo de cáncer de próstata de alto grado en hombres que ya tenían un alto contenido en este mineral. También se trata de uno de los peores suplementos para la diabetes: un estudio de 2007 encontró un 50% más de riesgo de diabetes tipo 2 en personas que tomaron 200 miligramos de selenio al día.
  • Vitamina B6: Los adultos entre 19 y 50 años deben intentar obtener al día 1,4 miligramos de vitamina B6, presentes en lomo de cerdo, ajo, hígado, pescado, pistachos, especias o salvado de trigo y arroz integral. Los expertos indican que solamente deben tomar el suplemento personas que cuenten con recomendación médica expresa, ya que algunos estudios revelan que no existen beneficios cognitivos con su el consumo de los mismos.
  • Vitamina B12: Los alimentos ricos en vitamina B12 incluyen pescados y mariscos, carne de res magra y cereales, siendo su consumo recomendado de 2,4 miligramos todos los días. La deficiencia de vitamina B12, que puede causar anemia y demencia, se trata de un problema para algunas personas mayores, que siempre deberán consultar con el médico la toma de suplementos. Si tienes signos de deficiencia nutricional, habla con tu médico. Por otro lado, las altas dosis de B12 no han demostrado prevenir la pérdida cognitiva, y tampoco aumentan la energía.
  • Vitamina C: Presente en cítricos, melones y tomates, el consumo recomendado en adultos es de 90 miligramos al día para hombres y 75 miligramos para mujeres. Los suplementos se suelen enfocar a protegerse contra el resfriado común, pero según Reader´s Digest una revisión de 30 ensayos clínicos no encontró evidencia de ello. Sin embargo, existen algunas excepciones, ya que puede reducir el riesgo en personas que viven en climas muy fríos o experimentan un estrés físico extremo, así como en fumadores. Por otro lado, diversos estudios no respaldan las afirmaciones de que las altas dosis de vitamina C puedan combatir el cáncer y las enfermedades del corazón.
  • Vitamina E: Ser relaciona el consumo de vitamina E, que se encuentra en el aceite vegetal, las nueces y las verduras de hoja verde, con la prevención de enfermedades cardíacas, cáncer y Alzheimer. Intenta obtener los 15 miligramos recomendados al día de tu alimentación, ya que varios estudios no han podido demostrar que los suplementos prevengan los ataques cardíacos o el cáncer, pero además, las dosis altas pueden aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares. Otro estudio encontró que la vitamina E de los alimentos, pero no de los suplementos, sí ayuda a prevenir la enfermedad de Alzheimer. En definitiva: búscalo en la comida real. 
  • Zinc: Habitualmente, las pastillas de zinc se promocionan como una manera de combatir los resfriados de forma más rápida, pero los estudios no son concluyentes al respecto y por otra parte, las dosis altas pueden debilitar el sistema inmune. En su lugar, encuentra el zinc en ternera, ostras, anacardos, quinoa, gambas, pavo o cereales. La cantidad diaria recomendada es de 11 miligramos para los hombres y 8 miligramos para las mujeres.

Fuente | Reader´s Digest

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.