Salud

7 claves de alimentación sana para personas emprendedoras

7 consejos de alimentación para personas emprendedoras

“De lo que se come se cría”, reza el popular refrán español. Si has iniciado un proyecto emprendedor o estás al frente de un estimulante negocio, te damos algunas pautas para que tu dieta sea fuente de salud, productividad e inspiración.

Llevar un estilo de vida saludable, tener el descanso adecuado, practicar deporte de forma regular o esforzarse por tener una dieta rica y variada es fundamental para rentabilizar el tiempo de trabajo, tener un buen rendimiento y aprovechar las horas que dedicas a un proyecto determinado. Hoy queremos recordarte el estrecho vínculo entre la efectividad y aquello que te llegas a la boca, ya que la clave para ser productivo también está en tu alimentación.

3 claves para comprar alimentos saludables según Harvard

Está científicamente comprobado que una alimentación saludable estimula la memoria, mejora la creatividad y la curiosidad y aumenta la productividad en el lugar de trabajo. De hecho, un estudio reciente en materia de nutrición reveló que la ingesta alimentaria está relacionada con un 66% más de riesgo de pérdida de productividad. Si hace poco te dábamos diversas alternativas de desayunos saludables, hoy te aportamos algunos consejos y rutinas diarias para que la alimentación incida en tu productividad.

Consejos para una alimentación saludable que mejore tu efectividad laboral

  • No te saltes el desayuno aunque vayas mal de tiempo: Después de no comer en toda la noche, tu organismo demanda combustible para comenzar el día con energía y concentración. Si tienes prisa, simplifica la preparación, opta por un batido rico en proteínas, unas tostadas con aguacate con un café o un yogur con cereales. Además, de esta manera mejorarás tu metabolismo.
  • Lleva tu propia comida saludable al trabajo: El estrés y la rutina conducen a muchas personas empresarias a comer fuera e inclinarse por la comida rápida, a pesar de que esto sea un grave error para la salud si se hace de forma reiterada. Dedica un rato cada noche a preparar tu tupper, intentando estar en consonancia con la pirámide alimentaria. Si no dispones de demasiado tiempo, puedes hacer sopa, guiso o ensalada que sirva para mas de un día.
  • Practica el `snacking´ saludable: Si tienes inclinación a picar entre horas, a merendar o a tomar algo a media mañana, debes asegurarte de que tus snacks o aperitivos sean saludables para que no interfieran en tu balance energético. Por lo tanto, en lugar de pasar hambre o hacer viajes cada día a la tienda más cercana, prepara bocadillos saludables y ricos en fibra, vegetales o proteínas. 

Comida sana para emprendedores

  • La hidratación constante es fundamental: La deshidratación puede afectar negativamente a tu capacidad para planificar y tomar decisiones. Ten siempre agua embotellada a mano y no pases sed. Tampoco abuses de las bebidas carbonatadas o energéticas, que pueden hacer subir como la espuma tus niveles de glucosa.
  • Modera el consumo de alcohol: Que antes de comer o al salir del trabajo disfrutes de un vino o una caña con amistades no tiene nada de malo, pero visitar el bar todos los días -aunque pueda parecerte sinónimo de ocio, evasión y relajación- añadirá calorías no deseadas -ya que son vacías, sin aporte nutritivo- a tu dieta y no será nada bien recibido por tu hígado. La cantidad promedio en una lata de cerveza es de 153 calorías, mientras que cada aso de vino tiene alrededor de 126 calorías.
  • Utiliza la entrega a domicilio cuando el tiempo juegue en tu contra: Servicios como Just Eat o los propios de los restaurantes y establecimientos gastronómicos te permitirán dedicar el tiempo de desplazamiento a tu familia, amigos o descanso en los días que no hayas tenido tiempo para preparar tu propia comida. Para los más apurados, muchos supermercados o establecimientos como Amazon te permiten hacer la compra por Internet, brindando alternativas ecológicas y saludables.
  • Toma consciencia en el momento de comer: Conecta con tu cuerpo y con tus sentidos y desconecta de todas las decisiones laborales, plazos de entrega o problemas de tu negocio cuando te sientes frente al plato. Dedícale el tiempo necesario, mastica despacio y saborea cada bocado. Ralentizando este proceso aprenderás a disfrutar de la comida y reducir el estrés.

Vía | Inc

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.