Salud

11 consejos para dormir bien cuando hace calor

11 consejos para dormir bien cuando hace calor

¿Duermes mal con calor? Tenemos varias soluciones que te permitirán mejorar tu descanso durante las bochornosas noches de verano, beneficiando a la calidad de tu sueño y a tu estado de ánimo.

Son muchas las personas que califican el período estival como su estación favorita, el momento de disfrutar de los mejores festivales de música, tomar helados al sol, ir a la playa, viajar a lugares remotos durante las vacaciones, parlotear en las terrazas con tus amistades o bañarte en la piscina. Sin embargo, el reverso de todas las actividades al aire libre y de los largos días luminosos se trata del empeoramiento de la calidad del sueño.

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En verano dormimos peor debido al aumento de las temperaturas, el clima bochornoso y la humedad nocturna, factores que propician que demos vueltas y vueltas en la cama intentando conciliar el sueño sin éxito, sintiendo angustia o ansiedad y agudizando los problemas de insomnio, algo que sufren especialmente segmentos más sensibles de la población como las embarazadas, las personas mayores o los niños. Dormir mal acarrea nefastas consecuencias para tu salud, puede provocar que aumentes de peso y merma tu productividad.

Para conseguir que puedas dormir mejor con calor, contamos con la ayuda de expertos en bienestar nocturno: la startup Tediber, compañía dedicada a la producción y venta de colchones online en Francia que nos revela los principales consejos para conseguir un buen descanso en estos meses de verano. Presta atención para despertarte fresco, descansado y lleno de energía.

11 claves para dormir mejor en verano, pese al calor

  • Ventilación adecuada: Debes garantizar el confort térmico ideal manteniendo fresca la habitación, ya que sin una adecuada ventilación la atmósfera se hace densa, pesada y bochornosa. En los días de mucho calor te recomendamos tener las ventanas cerradas y bajar las persianas para evitar que entre el calor, ventilando la estancia únicamente durante las primeras horas de la mañana y tras ponerse el sol.
  • Elige tejidos transpirables: Es importante que las sábanas y la ropa de cama esté elaborada a base de lino o algodón, un material más ligero, transpirable y que contribuye a reducir la humedad. En cuanto al pijama, utiliza uno fino y ligero para que tu piel respire.
  • Aboga por una cama fresca y cómoda: Es importante que tanto el colchón como la cama estén en buen estado y por supuesto, limpios y carentes de polvo, con el fin de lograr un descanso verdaderamente regenerador.
  • Cena sana y ligera: Debes cenar al menos dos horas antes de dormir y desdeñar comidas pesadas y copiosas como la carne, el queso o las salsas. Entre los mejores alimentos para dormir bien puedes cenar una ensalada, así como alimentos fáciles de digerir como cerezas, avena y plátano, pasta o arroz integral, frutos secos o infusiones.
  • Hidratación constante: No se trata de hincharte a beber agua por la noche, sino de permanecer adecuadamente hidratado a lo largo de todo el día. La cantidad que debes beber varía en función de las características físicas de la persona, las circunstancias ambientales y la actividad física, pero es importante hacerlo de forma regular y que ronde el litro y medio diario. Para evitar que la sed perturbe tu sueño, puedes dejar una botella de agua cerca de la cama.
  • Ducha refrescante: Si hace mucho calor puedes darte una ducha templada antes de dormir, ya que esta contribuye a bajar la temperatura corporal, aportándote una sensación de frescor y bienestar y además, brindándote efectos relajantes, muy útiles si padeces insomnio o tienes tensión muscular. El agua te inducirá el sueño y contribuirá a regular tu ritmo circadiano.
  • Desconecta los aparatos eléctricos: Di adiós a la tablet cargando, el ordenador encendido y los móviles conectados a la corriente. Por la noche, y especialmente en época de calor, lo recomendable es apagar todos los aparatos eléctricos y desconectarlos de la red. La razón es que estos aparatos, así como el PC en cama, generan calor adicional incluso cuando ya están cargados.
  • Adiós a la tecnología: Si quieres dormir bien es mejor que realices una actividad relajante antes de dormirte, como leer un libro, practicar yoga, meditar o escuchar música, rechazando los dispositivos tecnológicos ya que las luces de sus pantallas te desestabilizan y alteran tus ritmos circadianos.
  • Usa el aire acondicionado de forma responsable (y no duermas con él puesto): No debes dormirte con el aire acondicionado puesto que además de provocarte problemas de salud, tiene un efecto muy negativo sobre el cambio climático. Debes usarlo antes de acostarse para crear un ambiente fresco y apagarlo justo cuando entramos en la cama. La diferencia entre la temperatura exterior y la interior nunca debes superar los 5 °C.
  • Utiliza el ventilador adecuadamente: Tener un buen ventilador es definitivamente la mejor opción para luchar contra el calor de la noche. Se recomienda ponerlo en una esquina y orientarlo hacia arriba, con el propósito de que el aire frío no llegue directamente al cuerpo. De esta manera, la habitación estará fresca pero no te resfriarás. 
  • Usa repelentes para protegerte de los mosquitos: Los insectos proliferan en verano, por lo que debes dotarte de una buena mosquitera, situándola en las ventanas o en la cama. También puedes rociarla con repelente natural y aromatizar la habitación con unas gotas de aceite esencial de eucalipto y limón.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.