Portátil convencional o ultrabook: qué debería utilizar en mi trabajo

por | Feb 20, 2017

Una de las decisiones más importantes que debe tomar una empresa o profesional autónomo, es la renovación o compra de sus equipos informáticos ya que supone una inversión lo suficientemente importante a nivel económico como para dedicarle la debida atención.

Portátil convencional o ultrabook: qué debería utilizar en mi trabajo

por | Feb 20, 2017

Una de las decisiones más importantes que debe tomar una empresa o profesional autónomo, es la renovación o compra de sus equipos informáticos ya que supone una inversión lo suficientemente importante a nivel económico como para dedicarle la debida atención.

En los últimos años han surgido un gran número de variantes dentro del segmento de los ordenadores portátiles tal y como lo conocíamos hasta el momento. Workstations, portátiles, convertibles 2 en 1, híbridos, ultrabooks. Las fronteras entre ellos parecen diluidas, pero en el ámbito profesional existen ciertas diferencias entre usar un portátil convencional y un ultrabook que pueden resultar decisivas a la hora de renovar los equipos portátiles para tu empresa o encontrar el que realmente se adapta a tu actividad profesional.

Es posible que, para el paradigma de una oficina tradicional, esta elección de los equipos informáticos no sea tan compleja. Pero las actuales necesidades de movilidad de muchas empresas o de trabajadores autónomos, obligan a elegir el portátil que mejor se adapte a sus necesidades de uso diario y permitan desarrollar tu actividad profesional en cualquier escenario de movilidad.

Los portátiles ya no son lo que eran

En los últimos años, las diferencias entre los ordenadores de sobremesa y los portátiles se han reducido drásticamente gracias a la enorme presión que ha ejercido la industria de los smartphones y las tabletas sobre el segmento de los portátiles, que durante algunos años vio peligrar la hegemonía en el terreno de la movilidad.

Esta constante amenaza por parte de los dispositivos móviles, en forma de mayor rendimiento y mejoras en las opciones de conectividad, ha empujado a los fabricantes de portátiles a ofrecer productos capaces de competir cara a cara con tabletas y otros dispositivos de movilidad que ofrecían soluciones más ligeras y portables que los portátiles. Tras algunos años de reinvención, los portátiles y ultrabooks vuelven a la palestra con más empuje y novedades que nunca.

A los fabricantes les ha costado años conseguir procesadores potentes con los que ejecutar todo tipo de aplicaciones en un entorno de movilidad constante, manteniendo unos niveles de consumo energético capaces de hacer frente a la presión de los dispositivos móviles. Al final, parece que lo han logrado, al menos por el momento.

La potencia no es una razón de peso

El día a día de los profesionales suele ser de todo menos monótono y no son raras las ocasiones en las que necesitarás mostrar tus trabajos en presentaciones a los clientes en sus propias oficinas o en reuniones informales en restaurantes o cafeterías. Para que ningún contratiempo pueda arruinar tus proyectos lo mejor es contar con una herramienta versátil que se adapte a cualquier imprevisto y te permita desarrollar tu trabajo sin contratiempos.

Cuando hablamos de potencia, los portátiles tradicionales ya no aportan una clara ventaja con respecto a los ultrabooks ya que ambos acostumbran a montar el mismo tipo de procesadores. Atrás quedaron los tiempos en los que los ultrabooks se veían obligados a montar procesadores con un rendimiento muy inferior para alcanzar una mayor autonomía de uso.

En este sentido, lo único que debes tener en cuenta a la hora de seleccionar un portátil o ultrabook para trabajar es elegir un procesador que cumpla con los requisitos de potencia que necesitas en tu trabajo. No necesita la misma herramienta alguien que utilizará el portátil como una extensión móvil de su oficina, que un profesional que se dedique al diseño o la fotografía.

El secreto está en la movilidad

Uno de los aspectos más influyentes a la hora de decidir si te basta con utilizar un portátil convencional o es más conveniente usar un ultrabook para el trabajo es, sin duda alguna, la movilidad que ofrece cada uno de ellos.

Allá por 2011 nació el concepto de ultrabook para denominar a ordenadores portátiles especialmente diseñados para obtener los mejores resultados en escenarios móviles. Actualmente siguen fieles a esa filosofía y, a pesar de que, tanto los portátiles convencionales como los ultrabook son equipos diseñados para llevarlos contigo, no ofrecen las mismas soluciones de movilidad.

  • Peso en portátiles
  • Peso en ultrabooks
  • Grosor de portátiles
  • Grosor de ultrabooks
  • Batería en portátiles
  • Batería en ultrabooks

Diseño más allá de la estética

El diseño es la característica más apreciable y no solo cumple una función estética, que tal vez no resulte decisiva para un equipo profesional, sino que también influye de forma decisiva en el resto del conjunto.

La inmensa mayoría de los ordenadores convencionales están fabricados en plástico, mientras que los ultrabooks acostumbran a utilizar diferentes aleaciones de aluminio como ingrediente principal en su construcción. ¿Y esto que tiene que ver conmigo que solo busco un equipo para trabajar? Pues más de lo que imaginas.

Al utilizar aluminio, toda la estructura del equipo actúa como disipador del calor, mejorando la refrigeración internas y reduciendo la necesidad de utilizar tan a menudo los ventiladores integrados. De ese modo, tu equipo permanecerá en silencio por mucha carga de trabajo que le asignes. Esto es algo que los portátiles convencionales todavía no han solucionado ya que el plástico de las carcasas les obliga a mantener el ventilador siempre en funcionamiento con la sonoridad que eso implica. ¿Has intentado concentrarte en tu trabajo mientras que, a juzgar por el ruido, tu portátil parece que va a despegar en cualquier momento?

Baterías con más autonomía y menos peso

El concepto de portátil se desdibuja si necesitas pasarte el día buscando un enchufe para cargarlo o te quedas sin batería en el momento más inoportuno posible

El concepto de portátil se desdibuja si necesitas pasarte el día buscando un enchufe para cargarlo o te quedas sin batería en el momento más inoportuno posible

Hoy en día, al elegir un portátil para trabajar, la movilidad debe situarse entre los primeros escalones de tus prioridades. Una de las consecuencias más directas de esa movilidad es tener que cargar todo el día con el portátil al hombro. Al principio todos parecen ligeros, pero al cabo de unas horas, tu hombro no tiene el mismo concepto de la ligereza que tú.

A pesar de que en los últimos años se han reducido mucho las dimensiones y el peso de los portátiles convencionales, todos rondan los 2 kilos de peso que, aunque están lejos de los 3,5 kilos que pesaban hace apenas 5 años, todavía no son lo suficientemente ligeros.

Si realmente necesitas un portátil que tengas que llevar encima todo el día, esa cifra debería reducirse casi a la mitad y es ahí donde los ultrabooks se encuentran en clara ventaja ya que su diseño permite ofrecer unos pesos tan ajustados que apenas superan 1 kilo de peso y algunos modelos se quedan por debajo de ese umbral.

Pero la movilidad implica mucho más que la molestia que supone tener que llevar un portátil colgado del hombro durante toda una jornada de trabajo. Otro de los rasgos a tener en cuenta a la hora de elegir el portátil más adecuado para tu trabajo es la autonomía de su batería.

En este sentido, los ordenadores portátiles convencionales acostumbran a incorporar baterías extraíbles que, pese a que ofrecen la posibilidad de ser reemplazadas fácilmente con el paso de los años, no cuentan con la capacidad necesaria para mantener el ordenador en funcionamiento más allá de las 6 horas, siendo optimistas.

Los ultrabooks, en cambio, no permiten la extracción de la batería, pero en contrapartida, ofrecen autonomías que cómodamente superan con comodidad las 9 horas de uso. De ese modo, te quitas de encima la tensión añadida de tener que estar siempre buscando un enchufe para recargar la batería del portátil para conseguir que llegue al final de la jornada sin interferir en tu trabajo. Si tú aguantas ese ritmo de trabajo, ¿no debería poder aguantarlo también tu portátil?

Conectividad a buen puerto

Otro aspecto básico que debes tener en cuenta a la hora de valorar la compra de un ultrabook o portátil para uso profesional es su capacidad de conexión con otros dispositivos, redes y periféricos.

La tendencia actual es a prescindir, en la medida de lo posible, de cualquier tipo de cable. DE hecho, es prácticamente lo mismo que ya haces con tu smartphone. Te conectas a la red Wi-Fi de la oficina, envías archivos a la impresora por bluetooth o por red vía Wi-Fi, utilizas sistemas de almacenamiento en la nube para guardar archivos, etc. En este sentido, tanto los portátiles convencionales, como los ultrabooks te ofrecerán soluciones de conexión inalámbrica similares.

No obstante, en muchas ocasiones necesitarás conectar un pendrive para extraer información que te ha dado algún cliente, querrás conectar un monitor externo para trabajar con varias pantallas mientras estás en casa o en la oficina, o conectar tu equipo a un proyector para enviar las imágenes de tu presentación o conferencia de la forma más sencilla. Por ese motivo, las conexiones de tu portátil profesional deben responder a tus necesidades reales.

Es en este contexto donde los ultrabooks flaquean y lo hacen por una sencilla razón de espacio físico. Un portátil convencional tiene un grosor medio de 2,5 cm, mientras que un moderno ultrabook, como el ZenBook 3 de ASUS, apenas llega a los 11,9 mm en su parte más gruesa.

Esto provoca que, mientras un portátil convencional puede alojar tranquilamente 3 o 4 puertos USB, puertos de red, conector HDMI y le seguirá sobrando espacio, los ultrabook deben optar por optimizar al máximo el espacio disponible en sus esbeltos perfiles incorporando conectores versátiles como los USB tipo C, que permiten concentrar todas esas conexiones en un solo puerto, que además también puede servirte como conector de carga.

Teclado y touchpad: centro de control portátil

Si el teclado o el ratón de tu equipo de escritorio no te resulta cómodo puedes sustituirlo por otro fácilmente. Lamentablemente, esto no es tan sencillo cuando estamos ante un equipo portátil y, si ya has probado varios teclados diferentes, sabrás por experiencia que no todos los portátiles ofrecen la misma comodidad a la hora de escribir o la misma precisión al usar el touchpad.

Por ello, es especialmente importante que tu herramienta de trabajo cuente con un teclado de calidad pensado para que escribir sea más confortable y sencillo, mientras que el panel táctil debe ejecutar los movimientos con precisión para garantizar un mejor control. Esto minimizará la sensación de fatiga al usarlo y mejorará la fluidez de la escritura.

Por otro lado, contar con un teclado retroiluminado te será de gran ayuda para escribir o tomar notas en entornos poco iluminados como salas de conferencias, aviones, trenes, etc. Esta es una característica que está presente en la mayoría de los ultrabook, pero que no acaba de arraigar en los portátiles convencionales. ¡Una vez pruebas esta característica, ya no puedes vivir sin ella!

Como puedes ver, a pesar de que a priori portátiles y ultrabooks pueden parecer dos tipos de ordenador portátil muy similares, existen importantes diferencias entre ambos que pueden ser decisivas en la elección para incorporar o renovar los portátiles de tu empresa, dependiendo de las necesidades de potencia, conectividad y movilidad que tenga tu actividad profesional. Ahora, la elección final es solo tuya.

Nuestro consejo es que, siempre que sea posible, pruebes el tacto y la respuesta del teclado antes de decidirte por un portátil en concreto y comprobar por ti mismo cuál te resulta más cómodo. Al fin y al cabo, ese portátil será tu compañero de trabajo durante muchas horas al día.

TICbeat.com para Asus