Novedades Tecnología

Viaje a la antigüedad online

Imagen - Columna virtual - ReadWriteWeb-esCuando aparecieron los primeros juegos en 3D ambiental, le pregunté a un programador si conocía a alguien que hubiera utilizado esa tecnología para crear una Antigua Roma o una Atenas virtuales. Me encantaba la idea de pasear por un lugar cuyo aspecto actual ha cambiado tanto desde su edad de oro que ya es irreconocible. Él negó con la cabeza. La creación de mundos virtuales era demasiado costosa en cuanto a tiempo, requería demasiado conocimiento especializado y era demasiado cara. Una Roma virtual no sería tan rentable como Doom.

Si saltamos una década más adelante, la programación necesaria para ello resulta más fácil, y la cantidad de personas que saben hacerlo ha aumentado sustancialmente. Los costes necesarios para crear un mundo virtual se han reducido, y las instituciones académicas  ahora están mucho más dispuestas a invertir en ello.

Ahora que es bastante más fácil encontrar una ciudad antigua virtual por la que pasear, hemos pensado en revisar varias opciones y ofrecer un pequeño atlas virtual del mundo antiguo.

Rome Reborn

En colaboración con socios internacionales, el Virtual Heritage Laboratory de la Universidad de Virginia ha creado una serie de “modelos digitales en 3D que ilustran del desarrollo urbano de la antigua Roma desde el primer asentamiento a finales de la Edad de Bronce (cerca del 1.000 A.C.) hasta la despoblación de la ciudad a principios de la Edad Media (cerca del 550 D.C.).”Éstas comenzaron con roma en el 320 D.C., a partir de cuando se añadieron pocos edificios civiles a la ciudad. Haciendo clic en la imagen podemos ver un recorrido virtual por la ciudad.

Imagen Rome Reborn - ReadWriteWeb-es

Ancient Spaces: Acropolis of Athens

Ancient Spaces es un mundo “‘enormemente multijugador’ basado en la antigüedad clásica, creado por los estudiantes” de la Universidad de Columbia Británica. Entre sus proyectos se encuentra un conjunto de recorridos en vídeo en 3D de zonas de la Acrópolis ateniense clásica, incluyendo el Partenón y la Propylaea.

Imagen Ancient Spaces - ReadWriteWeb-es

Prof. Antonio Serrato-Combe: Tenochtitlan

El Profesor Serrato-Combe, de la Universidad de Utah ha reconstruido los principales espacios públicos de la ciudad de los aztecas bajo Moctezuma. Han producido un modelo digital del complejo del “gran templo” de la ciudad en las vísperas de la invasión española. Como todo buen modelo digital histórico, los espacios están construidos siguiendo un riguroso estudio arqueológico y arquitectónico. El trabajo del profesor Serrato-Combe ha servido de base para la exposición del Museo Británico “Moctezuma: soberano azteca”.

Imagen Tenochtitlan - ReadWriteWeb-es

IBM and the Palace Museum: The Forbidden City

IBM y el Museo de Palacio, que supervisa este tesoro nacional chino, ha colaborado para crear una versión virtual de la Ciudad Prohibida, que permite recorrer el cuartel general de la China imperial desde cerca de 1420 hasta 1912. La Ciudad, que requiere la descarga de un cliente propietario para ejecutar la interacción, nos permite crear un avatar, hablar con otros visitantes y hasta practicar el tiro con arco.

Imagen Forbidden City - ReadWriteWeb-es

Del mismo modo que la visualización de datos se puede utilizar para ver estadísticas y hacerlas más inmediatas y significativas, el modelado virtual o digital, o en 3D, ya sea en gráficos o en vídeo, puede hacer lo mismo con la historia. La realidad actual de los artefactos históricos puede imponer una tiranía propia. Por ejemplo, la mayoría de la gente no sabe que gran parte de las estatuas de los griegos y romanos estaban profusamente pintadas. Los modelos digitales pueden ayudar a alejar la dictadura del presente para ofrecernos un vistazo de lo que fue el pasado.

El compartir estas imágenes recreadas mediante servicios Web, desde sitios de vídeo hasta modelos descargables, supone un modelo de distribución radical con el que hasta hace poco sólo podíamos soñar. En el pasado.

Fotografía de la columna: Cliff

Original: Curt Hopkins

Traducción: Marco Fernández

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES

  • jenofonte

    Fantásticas páginas. Quizá en no mucho tiempo se ayuden de ellas los profesores para impartir clases de historia.