Proyecto Diaspora: el anti Facebook

Logo Diaspora - ReadWriteWeb-es¿Por qué no pueden ir de la mano la privacidad y la conectividad? Esa es la pregunta que plantean los responsables del nuevo proyecto Diaspora, una ambiciosa iniciativa para crear un “anti Facebook”, esto es, una red social privada de código abierto que vuelva a permitirnos controlar nuestros datos personales.

El proyecto Diaspora, concebido por cuatro estudiantes de informática de la Universidad de Nueva York, sustituiría a la red social centralizada actual (sí, se refieren a ti, Facebook) por una descentralizada a la vez que ofrecería algo cómo y fácil de usar para todo el mundo.

Según la página de inicio del proyecto, los estudiantes, Daniel Grippi, Maxwell Salzberg, Raphael Sofaer e Ilyia Zhitomirskiy, “establecieron un vínculo entre ellos durante muchas noches creando un Makerbot”, (para los profanos, se trata de un tipo de robot) y “comenzaron a debatir cómo sería una red social distribuida”.

El resultado final de esas conversaciones fue la idea de Diaspora. Así que dejaron de hablar de ello y comenzaron a desarrollarlo.

Fotografia - Creadores de Diaspora - ReadWriteWeb-esAhora el proyecto se encuentra alojado en Kickstarter.org, una plataforma social de recogida de fondos que permite a emprendedores y a otras personas creativas obtener financiación del público estableciendo un objetivo para su proyecto, un plazo y un conjunto opcional de compensaciones para quienes presten su apoyo al proyecto.

En el caso de Diaspora, les faltan menos de 2.000 dólares para llegar a su objetivo de 10.000 con menos de un mes antes de que termine su plazo. Si el proyecto recibe el nivel necesario de financiación para el 1 de junio, se construirá y el código se publicará como software libre usando una licencia de software de código abierto aGPL.

¿Qué es una red social descentralizada?

Entonces, ¿qué es Diaspora? En lugar de ser un solo portal como Facebook, Diaspora es una red distribuida en la que distintos ordenadores se conectan entre sí directamente, sin pasar por ningún tipo de servidor central.

Una vez establecida, la red podría agregar nuestra información, incluyendo nuestro perfil de Facebook, si quisiéramos. También podría importar elementos tales como tweets, feeds RSS, fotografías, etc., de un modo similar al agregador FriendFeed. Si se planease una estructura de plugins, ésta podría extender aún más estas posibilidades.

Nuestro ordenador, llamado “semilla” en la configuración de Diaspora, incluso podría integrar los servicios conectados de nuevas maneras. Por ejemplo, una fotografía subida a Flickr se podría convertir automáticamente en una entrada de Twitter usando el pie de foto y el enlace.

Al “hacernos amigos” de otro usuario, en realidad estamos “haciéndonos amigos” de esa semilla, técnicamente hablando. No existe un servidor centralizado que se ocupe de administrar esas conexiones de amigos como su cede con Facebook, no son más que dos ordenadores hablando entre sí. Los amigos a continuación pueden compartir su información, contenido, medios y todo lo demás de forma privada usando un cifrado GPG.

Diaspora, la solución llave en mano

Puesto que no todo el mundo será capaz técnicamente de configurar su ordenador para funcionar como “semilla” (ni estará interesado en ello), se ha pensado también en ofrecer un servicio ya preparado, similar a WordPress.com, la plataforma de blogging. El propio WordPress en sí es software que podemos instalar y configurar en nuestro propio servidor si nos interesa hacerlo, pero si tenemos menos conocimientos técnicos, podemos optar por abrir un blog rápidamente mediante WordPress.com. Diaspora podría funcionar de un modo similar.

Gran parte de esto podría y debería recordarnos al proyecto Opera Unite, el plan súper publicitado del creador de este navegador para “reinventar la Web”. En Opera Unite, los usuarios pueden compartir documentos, fotografías, música, vídeos y ejecutar sitios Web canales de chat enlazando directamente dos ordenadores.

Sin embargo, en la configuración de Unite hay servidores proxy administrados por Opera, lo que supone ciertos problemas, especialmente cuando esos servidores se caen. Diaspora no tendría ese problema.

¿Éxito masivo?

Aún así, los conceptos en los que se basa Diaspora, a pesar de ser material de primera para geeks, pueden ser más difíciles de comprender para el usuario medio de Facebook que aún está intentando averiguar cómo publicar un enlace o un vídeo en su muro. ¿Un qué distribuido, descentralizado de código abierto?

Si Diaspora se lleva a cabo, dependerá de los apasionados de la tecnología el posicionar el servicio “llave en mano” de tal manera que parezca simple y atractivo precisamente para este tipo de usuario medio si quieren tener éxito. Un buen procedimiento podría ser ir a por los problemas de privacidad de Facebook (¡Recupera el control con Diaspora!).

Nos gustaría que Diaspora llegase a realizarse, aunque no llegue a extenderse masivamente, porque finalmente ofrecería a los defensores de la privacidad una alternativa real a Facebook, una red cada vez más voraz con los datos.

Además, después de ver el vídeo de los estudiantes explicando su idea, decir “no” sería como echar con las manos vacías a un niño pidiéndonos el aguinaldo. Sencillamente no somos capaces de hacerlo.

Para ver más información sobre este proyecto y el potencial de las redes sociales distribuidas en general, se puede consultar la sesión de preguntas y respuestas entre Luís Villa de Mozilla y el equipo (en inglés).

Nosotros mismos no hemos podido entrevistar a los miembros del equipo directamente porque están ocupados con “los exámenes finales y la graduación”, según nos han dicho.

Original: Sarah Perez

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