Dos años y un mes después de anunciar el próximo lanzamiento de una plataforma de desarrollador con un aspecto más profesional que la tremendamente exitosa de Facebook, LinkedIn ha abierto finalmente hoy una serie de interfaces de programación de aplicaciones para que otras empresas puedan construir sobre ellas. Sin embargo, no nos equivoquemos: hay noticias buenas y noticias malas.
LinkedIn contiene un conjunto de datos sobre sus usuarios increíblemente útil, no sólo por el relativamente alto valor neto de sus usuarios del que presume, sino porque la información sobre empleo es un modo muy útil de poner a una persona en contacto con la red. Los datos ahora están disponibles a disposición de un ecosistema de desarrolladores para que puedan incorporarlos: TweetDeck, Posterous, Ribbit y otras aplicaciones ya lo han hecho.
La desambiguación de usuarios con nombre y limitaciones de privacidad para quién ve qué información son factores que complican el proceso. El uso más atractivo de la API de búsqueda que hemos visto hasta ahora es Knx To, creada por Salim Ismail y Rohit Khare. De momento es un servicio limitado a nuestros propios contactos, pero creemos que tiene mucho futuro.
¡LinkedIn no es Twitter! Adam Nash de LinkedIn declaró a ReadWriteWeb esta mañana que le encantan las integraciones de Twitter y similares, pero “el objetivo no es integrar mensajes, hay una gran variedad de aplicaciones para empresa que pueden aprovechar la API. Twitter es tan popular que todo el mundo se está lanzando a crear esa clase de aplicación, pero hay casos prácticos para empresa mucho más interesantes”.
¿Dos años después de la presentación de la plataforma orientada a empresas, la pequeña Tweetdeck era tan popular que superó a las aplicaciones para empresa que se podrían haber creado como muestra? No me lo creo. Al igual que en el caso de la asociación formal entre Twitter y LinkedIn de hace unas semanas, temo que esta API está creada pensando dar el mejor servicio a las funciones de marketing, promoción y transmisión.
“Lo que esto nos indica es que no están animando a los desarrolladores a examinar el gráfico social y el conocimiento profundo de la vida profesional de los usuarios y crear interfaces de usuario nuevas para interactuar con LinkedIn, porque les preocupa explícitamente la competencia”, afirma Michels. “LinkedIn cuenta con estupendos elementos de valor y un modelo de negocio fabuloso: ¡que dejen el negocio de las interfaces de usuario!”
Del mismo modo, varios desarrolladores han expresado sus preocupaciones por las limitaciones comerciales de la API. Nash, de LinkedIn nos aclaró que estas condiciones simplemente prohíben cobrar dinero adicional a los usuarios por acceder al servicio gratuito de LinkedIn y crear una red de publicidad sobre los datos de perfiles del servicio, por cuestiones de privacidad.
Finalmente, las condiciones de la API no están totalmente claras. Michels señala que no se especifican los límites de tarifa para acceder a la API: sólo que existirán dichos límites y que un desarrollador puede enviar a LinkedIn un correo para solicitar una expansión personal de su límite.
Quizá Michels sea quien mejor lo exprese: “En LinkedIn hay personas muy inteligentes. Si hemos esperado dos años y medio para esto, es bastante decepcionante”.
Lo es un poco, pero no del todo. Esperamos con impaciencia poder ver la evolución de la plataforma y qué tipos de aplicaciones se crean sobre ella. La red lleva mucho tiempo esperando una plataforma de LinkedIn. Esperemos a ver qué ocurre ahora.
