COMMIUS: herramientas de reconocimiento semántico para ayuda a la pyme

Commius logoLogo FeditLa información es poder. Esta máxima lleva siendo válida al menos 25 siglos, y parece que últimamente es más cierta que nunca. Desde los espías que interceptaban a los mensajeros de la resistencia en tiempos de los romanos hasta los servicios de inteligencia británicos (con el gran Alan Turing al frente) que descifraron Enigma durante la II Guerra Mundial, la posesión y manejo de información ha derrocado regímenes, exiliado monarcas, decidido guerras y creado y destruido imperios.

Pero así como antes lo importante era el hecho de conseguir la información, porque era escasa y muy poco accesible, el reto actual parece más orientado a tamizar y gestionar correctamente la ingente cantidad de información que está disponible. Gigantes como Google o neófitos con síntomas de gigantismo como Facebook lo saben, y dedican una gran parte de sus recursos a investigar cómo pueden gestionar de manera más eficiente y rápida la enorme cantidad de información de la que disponen por el uso de sus servicios que hacemos los usuarios.

Ellos (Google, Facebook y muchos otros) la utilizan para sacar rédito económico, normalmente a través de la publicidad contextual. Publica que estás soltero en tu perfil de Facebook y automáticamente habrá un montón de agencias de contactos ucranianas interesándose por tu bienestar sentimental. Escríbele a un amigo un correo en GMail sobre tu intención de escalar un ochomil en el Tíbet, y en la columna de la derecha aparecerán, como por arte de magia, un montón de anuncios ofreciéndote permisos, sherpas, botas de segunda mano, y en menor medida, seguros de vida. Y si osas mencionar la palabra Viagra, aunque sea para contar un chiste, prepárate a recibir piropos del sector farmacéutico canadiense. Así que la información es poder, y ahora, también es dinero.

Tanto Google como Facebook usan herramientas semánticas para poner la publicidad contextual, es decir, interpretan lo que escribes, buscan en su base de datos anuncios relevantes con ese tema, y te lo muestran, normalmente de una forma no intrusiva. Lo bonito es que lo hacen de forma automática sus ordenadores. Tienen a una serie de algoritmos trabajando las 24 horas del día, sin sindicato alguno que los defienda, leyendo e interpretando  las tonterías que escribimos y colocándonos anuncios de lo más sugerentes, siempre con la sanísima intención de facilitarnos la vida a nosotros y complicársela a nuestra cuenta corriente.

Desde hace un año y medio la Federación Española de Centros Tecnológicos -FEDIT- está involucrada en un proyecto Europeo llamado COMMIUS cuyo objetivo es mejorar la competitividad de las Pymes a través del uso de estas herramientas semánticas. ¿Cómo? Normalmente las Pymes no tienen un sistema integrado para todos los aspectos de la gestión empresarial, sino que tienen sistemas distintos para llevar el inventario, la facturación, los contactos de clientes, la contabilidad, etc. Como consecuencia de esto, muchos recursos de estas Pymes se consumen en “conectar” de manera manual todos estos sistemas cuando viene un pedido, entra un cliente nuevo o se recibe una nueva partida de un producto.

Todas estas tareas rutinarias se pueden automatizar, hacerse a coste cero –publicando software con licencia opensource- y a través de la herramienta más utilizada por las Pymes: el correo electrónico.

La mejor forma de entender cómo funciona este software es a través de un ejemplo: una Pyme que se dedica a vender material de oficina recibe –en texto plano- un pedido por e-mail.

Esto es lo que pasa en la actualidad:

El correo llega al servidor de la empresa. La persona de administración:

  • Lee el correo.
  • Va al sistema de inventario y comprueba si efectivamente disponen de todo el material solicitado.
  • Da de baja los materiales del pedido.
  • Manda un correo a la persona de contabilidad para que haga el correspondiente apunte.
  • Envía el pedido y le manda un correo al cliente diciéndole que ya está en camino.

Y esto es lo que pasaría con COMMIUS:

El correo llega al servidor de la empresa. COMMIUS:

  • Lee el correo e interpreta que es un pedido.
  • Se conecta al sistema de inventario y comprueba que efectivamente disponen de todo el material solicitado.
  • Prepara la baja los materiales del pedido.
  • Prepara la factura para el cliente.
  • Se conecta con el sistema de contabilidad y prepara el correspondiente apunte contable.
  • Prepara un resumen de las acciones que ha realizado y se lo muestra, justo con el correo original, a la persona de administración.

La persona de administración:

  • Revisa el correo y las acciones de COMMIUS, y da el visto bueno para que se ejecuten.

Y esto es simplemente un ejemplo de lo que COMMIUS puede hacer. En realidad lo que hay detrás es una potente herramienta de reconocimiento semántico unida a una serie de conectores que permiten, a través del correo electrónico, automatizar cualquier proceso rutinario en una Pyme. El objetivo es utilizar las tecnologías de reconocimiento semántico para ahorrar dinero a las Pymes. Para que luego se lo gasten en viagra, permisos de entrada al Tíbet, agencias ucranianas de contactos o cualquiera de las cosas, todas apetecibles, que te está sugiriendo ahora mismo la columna derecha de tu navegador.

El autor de este artículo es Diego Lafuente, Network of Centers and International, FEDIT Centros Tecnológicos de España.

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