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¿Por qué hay que reiniciar el PC tras instalar una actualización?

Ordenador, Reinicio de Windows
Escrito por Eduardo Álvarez

Los ordenadores de todos los sistemas, especialmente Windows, se reinician tras una actualización del sistema o del software. ¿A qué se debe? Te lo explicamos.

Lo sentimos, pero para completar la instalación es necesario reiniciar el ordenador. Seguramente estés familiarizado con este mensaje; cualquier usuario de informática lo ha visto en más de una ocasión. Es prácticamente inevitable tras instalar una actualización del sistema operativo y algunos programas de terceros, sobre todo en ordenadores Windows, pero ¿a qué se debe?

Toda actualización o instalación de software implica realizar cambios en el sistema. Esto no se puede hacer mientras el ordenador se esté usando porque provocaría errores críticos. Los archivos que se sustituyen con cada actualización de Windows u otro sistema operativo son los llamados DLL, constantemente en uso mientras el PC esté encendido. No hay forma de hacer la transición con esos ficheros en uso en el SO de Microsoft, aunque sí en otros.

He ahí la razón por la que es necesario reiniciar el sistema. Hasta que las librerías quedan libres del usuario del ordenador, el software de actualización o instalación no puede sustituir los DLL existentes por los nuevos. Una vez que vuelvas a encender el ordenador, el sistema operativo volverá a funcionar con total normalidad.

Una diferencia entre Windows, Mac y Linux es que en el primero de los tres principales sistemas operativos es necesario reiniciar el ordenador con mayor frecuencia. En Mac y Linux sólo hay que hacerlo cuando se realizan cambios en el SO, como actualizaciones o modificaciones en el kernel. En Windows, muchos programas hacen cambios en las librerías de DLL, con reinicio obligatorio incluido.

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Los numerosos problemas surgidos últimamente con cada actualización de Windows pueden deberse a inconvenientes a la hora de sobreescribir los DLL del sistema. En Linux esto no ocurre, pues los nuevos DLL -o su equivalente- sólo se usan cuando se inicia un nuevo proceso, manteniendo los antiguos en uso hasta que el usuario decide apagar o reiniciar el ordenador.

Ahora que Microsoft se ha adscrito a la Fundación Linux, puede que comencemos a ver algunos cambios en el funcionamiento de Windows. Copiar el proceso de actualización de Linux sería un gran avance, reduciendo así la brecha que separa a ambos sistemas. Apple va por libre con los MacBook y los iMac, aunque entre ambos sistemas alternativos a Windows completan una pinza que amenaza con asfixiar al hasta ahora líder del mercado. Incluso comienzan a ganar seguidores algunas distribuciones de Linux similares a Windows.

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Eduardo Álvarez