Innovación

Ya puedes ‘biohackear’ ranas por sólo 500 dólares

Escrito por Marcos Merino

El polémico biohacker Josiah Zayner (el primer humano que intentó modificar su propio ADN utilizando tecnología CRISPR) vende ahora kits para aplicar la misma técnica en ranas verdes arbóreas. Aparentemente, con éxito.

Josiah Zayner, ex-trabajador de la NASA CEO de la compañía de biohacking Ascendence Biomedical, saltó a la fama hace ahora un año cuando, en mitad de una conferencia, se bajaba los pantalones y se inyectaba ante el público un tratamiento experimental (diseñado por él mismo) para acabar con el herpes. Poco después, en otra conferencia, se volvía a inyectar otra solución DIY. En ese caso, un gen responsable de favorecer el crecimiento molecular, gracias al cual se convertiría en el el primer ser humano en modificar su propio ADN gracias a la tecnología CRISPR (además de en una persona algo más cachas).

Hace unos meses se declaraba arrepentido de esas performaces y convencido de que se le podía “ir de las manos”. Por eso, ahora ha decidido volver a la carga, pero sin experimentar con su propio cuerpo. No, tampoco con el de otros humanos: Zayner se ha propuesto ‘biohackear’ ranas.

¿Biohacking o bioterrorismo? La delgada línea que separa ambos conceptos

Desde su nueva compañía The Odin, Zayner se ha lanzado a vender kits CRISPR para que cada usuario pueda alterar el ADN de ranas tranquilamente en su casa. Así, cada kit viene con seis ranas arbóreas verdes nativas de Georgia y Louisiana, junto con jaulas, alimentos, jeringas y un “cóctel genético”. El objetivo del tratamiento es aumentar el tamaño de las ranas: según la web de la compañía, cuando se inyectan con ese “cóctel”, los hígados de las ranas deberían empezar a producir IGF-1, una proteína asociada con el crecimiento de los músculos, el cartílago y otras células.

En los experimentos realizados hasta ahora por el propio Zayner, su solución de biohacking parece haber funcionado: el peso de las ranas mutantes aumentó una media del 23%, en comparación con solo el 2% del grupo de control. El producto puede plantear, sin embargo, dudas de tipo jurídico; si bien por ahora Zayner afirma que los kits son legales, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU afirma no tener competencia sobre esta clase de productos, y la Ley de Bienestar Animal estadounidense no protege criaturas de sangre fría.

Vía | Futurity

Imagen | Stephen Michael Barnett

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.