Cuando Steve Jobs murió, el cinco de octubre de 2011, dejó de tras de sí un hueco muy complicado de llenar: el del visionario más representativo de la industria TIC. Analizamos tres posibles sucesores de este anhelado trono.

Cuando Steve Jobs murió, el cinco de octubre de 2011, dejó de tras de sí un hueco muy complicado de llenar: el del visionario más representativo de la industria TIC. Una posición que antes de que la ocupara el emblemático fundador de Apple (ataviado siempre con su jersey negro, sus vaqueros desgastados y sus zapatillas deportivas) ya fue encarnada por figuras clave de la evolución tecnológica en las últimas décadas, como Larry Ellison (curiosamente, uno de los mejores amigos de Jobs) o Bill Gates, fundador de Microsoft y creador del sistema operativo más usado en el mundo: Windows.

Así las cosas, el sector TIC quedó –y sigue estando- huérfano, a la espera de que una mente brillante ocupe el trono al frente de la innovación y destaque por encima de todo el maremágnum en que actualmente se ha convertido el tejido empresarial de esta industria, donde startups y grandes multinacionales conviven, compiten, se fusionan y se segregan a velocidades que apenas permiten saber quién está al frente de cuál proyecto. Además, muchos CEOs de las empresas relacionadas con el mundo digital han aprendido bien la lección de Jobs, y se presentan ante sus accionistas y empleados como auténticos gurús en sus respectivos campos, con las ideas más variopintas que se nos puedan ocurrir y sin visos de ser competitivamente creíbles.

Sin embargo, y pese a esta orfandad, el sector tecnológico sigue caminando y creciendo, abarcando nuevos campos y emprendiendo un proceso de transformación digital que no tiene parangón. Por ello, y entre todos estos falsos visionarios, sí que han surgido algunos perfiles que han sobresalido de forma extraordinaria sobre la media, aportando una visión fresca, rompedora y atrevida que recuerda, de forma real, a los sueños que un día plasmó Steve Jobs en forma de inventos tan conocidos en la actualidad como el iPod, iPhone o el iPad.

Elon Musk, el hombre que escapó de Sudáfrica y sueña con volar al espacio

Es el caso, por ejemplo, de Elon Musk. Este norteamericano, nacido en Sudáfrica, de 44 años atesora una amplia, intensa y variada trayectoria vital: emigró de Sudáfrica con apenas 17 años, escapando del servicio militar de aquel país porque, en su interior, creía que reprimir a las personas de color por medio de la violencia no era una buena forma de emplear su tiempo. Estudió Administración de Empresas y Física, abandonando posteriormente la universidad para fundar Zip2, una empresa que prestaba servicios web a medios de comunicación y que posteriormente vendería por 300 millones de dólares a Compaq en 1999. Pero si por algo logró su fama Musk fue por un proyecto muy distinto a ese, nada menos que la plataforma de pagos online más conocida del planeta: PayPal. Esta compañía pronto se convirtió en el estándar para tiendas online de todos los rincones del mundo y acabó siendo vendida por nada menos que 1.500 millones de dólares a eBay, el popular portal de subastas.

Elon_Musk

Sin embargo, las miras de Musk van mucho más allá de las iniciativas en la Red, y este hombre decidió dar el salto a la producción de medios de transporte más limpios pero igualmente rápidos y seguros. En este sentido, Musk se quedó sorprendido en 2003 de un prototipo de coche deportivo que se movía con electricidad y que era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos, con una autonomía de 300 kilómetros. Elon decidió que esa idea podría ser perfectamente comercializable y creó Tesla Motors, hoy en día una de las empresas TIC más pujantes del sector, que compite de tú a tú con no sólo con los grandes de la automoción sino también con actores relevantes de la industria TIC, como Google, en torno a sus proyectos de coche autónomo. De hecho, Tesla incluso se ha atrevido a entrar en otros segmentos de negocio, como la fabricación de baterías de litio para hogares, entrando así en una guerra directa con las empresas energéticas.

No obstante, su aventura empresarial más ambiciosa la creó un año antes que Tesla, y su objetivo no es otro que conquistar el espacio. Bajo el nombre de SpaceX, Musk esconde un proyecto megalómano que busca poder enviar cohetes al espacio (especialmente a la Estación Espacial Internacional y a Marte) que puedan ser reutilizados, abaratando los costes de las misiones espaciales como nunca antes se ha logrado. Su empuje llevó a SpaceX a firmar un lucrativo contrato con la NASA  de 1.600 millones de dólares a cambio de 12 vuelos de su cohete Falcon 9 y la nave Dragon a la Estación Espacial Internacional, aunque los primeros vuelos de prueba de cohetes reutilizables no han salido todo lo bien que Musk habría imaginado.

Jeff Bezos, de una pequeña librería online al mayor gigante de las compras en Internet

Si Steve Jobs fue el hombre que logró cambiar la forma en que accedíamos a la informática personal, Jeff Bezos es la persona que ha transformado por completo la manera en que compramos toda clase de productos, creando toda una experiencia (y casi una religión) en torno a una de las mayores tiendas online que existen: Amazon.

Jeff Bezos

Pese a ello, las intenciones iniciales de Bezos no iban tan lejos, sino que se limitaban a construir una pequeña librería online, fundada finalmente en 1995. Sin embargo, este visionario pronto vio que el alcance de su pequeño proyecto podía llegar hasta el infinito y, bajo el nombre de Amazon (que algunos atribuyen a que cubre todos los productos de la “a” a la “z” y otros, simplemente, recalcan la inteligencia de Bezos al posicionar la web en el primero lugar de muchos directorios alfabéticos) ha creado todo un conglomerado de servicios, productos y ofertas que cubren desde la fabricación de tablets hasta plataformas de lectura digital (tanto de venta unitaria como en suscripción), vídeo, apps, software, etc. Todo ello sin olvidar la venta directa y con terceros de miles y miles de productos, gestionando Amazon todo el proceso en la mayoría de los casos, gracias a sus inmensos centros logísticos. Una aventura sin igual que ha llevado a Bezos a vender productos tan dispares como comida, bebida o casas de madera, todo a través de Amazon.

Pero Bezos (cuya gestión de los empleados ha sido muy discutida, llegando a ser elegido como el peor jefe del mundo) no podría ser considerado como un visionario sino aportara nada realmente rompedor al mercado. Y, para ello, el creador de Amazon se ha convertido en uno de los grandes precursores del uso de los drones con fines comerciales, concretamente para repartir sus productos de forma más eficaz y económica. Bezos también es propietario de varios medios de comunicación, ha comenzado a producir sus propias series y películas para Internet (en claro desafío a Netflix) y ha decidido emprender un camino parecido al de Musk, en dirección al espacio, con su propia iniciativa, Blue Origin.

Sundar Pichai, el hombre en la sombra del éxito de Google

Larry Page y Sergey Brin fueron los fundadores del mayor buscador de la humanidad, Google, esa herramienta que ha hecho comprensible y accesible Internet al usuario medio. Ambos merecen, por méritos propios, ser considerados como dos de los mayores visionarios de la historia tecnológica, pero en los próximos años (y sin desmerecer proyectos como las Google Glass, gestionadas directamente por Brin) el hombre que está llamado a seguir revolucionando esta empresa es su nuevo CEO, Sundar Pichai.

Larry Page (Google) delega responsabilidades en el joven Sundar Pichai

Y es que, después de la creación del conglomerado Alphabet y la constitución de Google como una empresa más de ese holding, Sundar Pichai se ha convertido en el hombre fuerte de todas las unidades de negocio rentables del grupo. Y, aunque no tiene mando directo sobre las divisiones más innovadoras de Alphabet, como Google X o Nest, lo cierto es que es la tercera persona más importante de todo este imperio y el que está llamado a aportar ideas frescas e innovadoras que permitan mantener el gran ritmo evolutivo que ha instaurado Google desde su creación, incluyendo desarrollos como el coche autónomo, las conexiones de fibra óptica con globos aeroestáticos o el impulso del Internet de las Cosas.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en TIC que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, Movilonia, Todrone, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También es consultor de comunicación en INDIE PR y ha fundado la web sobre series y cine http://revistaroulette.com. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo.