Innovación

Virtual Traffic Lights quiere traer las luces del semáforo al parabrisas

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Escrito por Mihaela Marín

El sistema de luces virtuales que propone la Universidad Carnegie Mellon indicará al conductor mediante flechas verdes y rojas proyectadas en el parabrisas qué dirección elegir cuando esté en un cruce.

El coche conectado y la conducción autónoma han ganado más protagonismo que nunca en la edición del Consumer Electronic Show de este año y, según parece, los dos temas han llegado a la atención del público para quedarse de forma definitiva.

Está claro que los fabricantes intentan ponerse al día con las nuevas tendencias a las que se dirige el sector automovilístico y prueba de ello han decidido apostar por sistemas a bordo mejor preparados para hacer el paso a las pantallas táctiles y a la conexión al Internet en el coche.

Esto no hace más que apuntar a una inmediata expansión de tecnología de datos desde el interior del coche hacia las infraestructuras viales. De otra forma dicho, hará falta de carreteras igual de inteligentes si los coches del futuro se conducirán solos o mediante sistemas de comunicación más complejos.

Prediciendo los cambios que están a punto de hacerse resentidos en un sector que todavía sigue gobernado por las viejas prácticas, un grupo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon hace público un sistema que, según su equipo, podría  llegar a reinventar el modelo de transporte público.

La tecnología que proponen es un semáforo virtual que funcionaría con los coches capaces de intercambiar entre sí datos sobre la geolocalización y el estado del tráfico en la carretera.

Convertida en Virtual Traffic Lights, la recién creada spin-off de la universidad quiere trasladar los sistemas de señalización luminosos ubicados en las intersecciones a los sistemas de proyección de información en el parabrisas, actualmente conocidos con el nombre de Head-Up Display, a través de una serie de instrucciones personalizadas que indicarán al conductor mediante flechas verdes y rojas qué dirección elegir cuando esté cerca de un cruce de calles.

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Este podrá observar la información proyectada en una unidad de visualización montada bien en la pantalla del salpicadero o bien sobre el parabrisas y en función de los dos colores optará por continuar su camino o evitará coger cierta dirección, según el caso.

Las luces virtuales se crearán al momento, cuando dos coches intenten cruzar una intersección, pero quedarán ocultas una vez pasado el cruce, explica el profesor de ingeniería eléctrica e informática de la Universidad Carnegie Mellon, Ozan Tonguz.

Este añade que el sistema de comunicación entre coches es uno de los principales factores que permitirá la gestión del control del tráfico en las intersecciones sin hacer uso de los semáforos:

Con coches que avisan de forma periódica su ubicación, dirección, velocidad y otros parámetros que se encuentran en su proximidad, así como un conjunto general de normas de gestión de tráfico, las intersecciones podrían ser gestionadas de forma muy dinámica”

Los investigadores creen que el sistema de luces virtuales en el parabrisas podría reducir las emisiones de carbono, los accidentes así como disminuir el tiempo en los desplazamientos diarios.

Mientras tanto, aún le queda vida al clásico semáforo

Detrás del interés que pudiera levantar el concepto de carreteras sin semáforos, sus autores tienen una cosa clara y esa es que para poner en práctica su proyecto todos los coches tendrán que tener integrado el sistema de luz virtual, por lo tanto será muy difícil hacerlo sin encontrar el apoyo necesario para implementarlo a gran escala.

La gran ayuda vendrá por parte del coche autónomo, cuya tecnología beneficia de una ruta de implementación mucho más rápida que los coches corrientes y además viene potenciada por una mayor red de sensores.

Aun así, hasta llegar a ese momento queda un largo camino por recorrer. Aunque compañías muy importantes ya están trabajando en los primeros prototipos de coches autónomos, de aquí a convertirse en un producto masivo será un proceso lento y durante cual tendrán que ponerse de acuerdo muchas de las entidades implicadas en los procesos de decisión acerca de la democratización de los vehículos sin conductor.

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Sobre el autor de este artículo

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.