Innovación

Vigilantes robóticos guiados por teoría de juegos

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Escrito por Marcos Merino

Investigadores de la UPM ensayan un sistema en que robots-vigilantes con IA establecen sus propias rutas sin necesidad de una coordinación central.

El RobCib (Grupo de Investigación de Robótica y Cibernética de la Universidad Politécnica de Madrid) se encuentra ahora ensayando un “sistema de patrullaje multirrobot” basado en un modelo matemático de aprendizaje de la teoría de juegos llamado SSFP (siglas en inglés de ‘jugadas ficticias suaves y selectivas´) que permite que cada uno de sus elementos pueda determinar sus propias rutas sin necesidad de consultar ningún sistema de coordinación centralizado: todo queda en manos de la inteligencia artificial del propio robot.

Las decisiones se toman en base a la información sobre lo que han hecho otros compañeros mecánicos en anterior partidas: aprenden a resolver juegos con cierta racionalidad basándose principalmente en los beneficios que obtiene cada jugador a través del tiempo. Para fomentar que los robots aprendan a patrullar con cierta racionalidad y evitar la infiltración de un atacante, se debe diseñar toda una solución que dé prioridades a ciertos puntos de interés de la infraestructura que se protege. Erik Hernández Serrato, investigador del Centro de Automática y Robótica (CAR) que participa en este trabajo, subraya que los autómatas deben dispersarse en el entorno para que la tarea de patrullaje no se centre solo en algunas zonas del entorno protegido. Por esta razón, es necesario definir un juego para que los robots decidan visitar un punto de interés diferente al seleccionado por los demás compañeros mecánicos.

De estos robots (que poseen el aspecto de un coche pequeño de cuatro ruedas, y están dotados de actuadores, sensores, sistemas de comunicación y una unidad de procesamiento) no se espera que detengan a “los malos” como en las películas: su misión se limita a realizar tareas de patrullaje para detectar irregularidades en el entorno que protegen. En caso de que detectaran alguna anomalía, sería necesario realizar un análisis de lo que el robot observa a través de sus cámaras y sensores.

Como posibles derivaciones de este modelo se contempla:

  • Dotar a los robots con nuevos dispositivos capaces de detectar -por ejemplo- drogas o explosivos mediante narices electrónicas, o con detectores de fuego a través de cámaras térmicas.
  • Coordinar estos robots terrestres con drones dotados de un campo de visión más amplio, que podrían tomar una imagen de todo el entorno, con el objetivo de determinar posteriormente los puntos de interés que los robots terrestres deberían proteger a través de tareas de patrullaje.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.