Innovación

Un nuevo cable submarino de fibra óptica conectará Brasil con EEUU

Cable submarino

Telefónica está desplegando un nuevo cable submarino de casi 11.000 km de longitud que conectará, a velocidad ultrarrápida, a Brasil y Estados Unidos.

Cuando nos conectamos a Internet, podemos acceder a webs, plataformas o interactuar con empresas, páginas y personas de cualquier rincón del mundo. Sin embargo, ¿cómo es posible que se envíen los datos de una punta del océano a otra? ¿cómo llegan nuestros mensajes desde España a Estados Unidos, o desde Australia hacia el resto del mundo?

La respuesta no está en el satélite ni en ninguna tecnología futurista, sino en algo tan obvio y lógico como los cables submarinos. Se trata de pesadas infraestructuras circulares que, en su interior, esconden una cantidad impresionante de cables de fibra óptica que son los encargados de transmitir todas las señales de punta a punta del planeta. Y aunque el mundo está bien cubierto por este tipo de cables, la industria sigue desplegando nuevos sistemas para reforzar las conexiones entre distintos países y aumentar la velocidad y capacidad de las transmisiones.

Un buen ejemplo de ello lo encontramos en el anuncio de Telefónica, que a través de su empresa Telxius, está instalando BRUSA, un nuevo cable submarino de casi 11.000 km de longitud que conectará Río de Janeiro y Fortaleza en Brasil con San Juan de Puerto Rico y Virginia Beach (EEUU). 

Nuevo cable submarino de fibra óptica entre Estados Unidos y Brasil

El cable mejorará la fiabilidad de las comunicaciones y proveerá una mayor resiliencia mediante el aumento del número de puntos de acceso en Estados Unidos, el rendimiento general de la red global y la seguridad extremo a extremo. BRUSA ofrecerá también uno de los enlaces de comunicación de menor latencia entre las dos mayores economías del continente, Brasil y Estados Unidos, y ofrecerá mayor flexibilidad y escalabilidad que otros sistemas desplegados hasta la fecha.

Esta misma compañía también ha reforzado sus infraestructuras en América con el despliegue del Pacific Caribbean Cable System (PCCS), un cable submarino construido en consorcio y con una capacidad de transmisión de hasta 80 Tbps, que enlaza Jacksonville (Florida, EE.UU.) con las Islas Vírgenes Británicas, Puerto Rico, Aruba, Curacao, Colombia, Panamá y Ecuador. Telefónica también gestiona Unisur, el cable que conecta Uruguay y Argentina, así como el SAM-1, un sistema de cable submarino desplegado en 2000, y que en forma de un anillo de 25.000 km une Estados Unidos, el Caribe y Centro y Sudamérica.

El primer cable submarino se instaló en 1852 y permitió transmitir señales eléctricas entre Reino Unido y Francia. Desde entonces hasta hoy se han ido desplegando más de 300 cables de fibra óptica, a los que pronto se sumará el que conectará Brasil con Estados Unidos. Eso sí, aún habrá que esperar un poco. La entrada en funcionamiento del nuevo cable está prevista para comienzos de 2018.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.