Innovación

El teléfono móvil como herramienta de investigación

Escrito por Autores invitados

Estos dispositivos se están convirtiendo en herramientas extremadamente poderosas y útiles para la investigación en ciencias sociales

El uso de teléfonos móviles se ha generalizado y el abanico de sus aplicaciones ha aumentado drásticamente y continúa haciéndolo cada día. Ya no los vemos como teléfonos inalámbricos, simple sustitución de los antiguos teléfonos fijos, sino también como cámaras, grabadoras de audio y vídeo, despertadores, agendas, organizadores personales, mapas, GPS y mucho más. Además, tienen un potencial computacional y una capacidad de almacenamiento mucho mayor que cualquier superordenador de hace pocas décadas, y aun así  los incorporamos tan naturalmente a nuestra vida cotidiana que a menudo parecen una extensión más de nuestro cuerpo. Todo esto los convierte en herramientas extremadamente poderosas y útiles para la investigación en ciencias sociales.

Hace algunos años nos propusimos explorar la utilidad de los teléfonos móviles como herramientas para el estudio de la movilidad humana y la demografía espacial. Nuestro campo de investigación va desde el estudio de patrones de movimiento animal, hasta el estudio del hombre como vector de dispersión de especies invasoras y de enfermedades, o incluso el estudio de cómo ciertas políticas públicas de carácter social afectan la movilidad de las personas. Uno de nuestros mayores retos ha sido la falta de disponibilidad de datos sobre movilidad humana. Los censos de población tradicionales nos proporcionan información sobre patrones de migración y asentamientos en humanos pero no nos proporcionan información sobre los lugares en los cuales los individuos pasan su tiempo a lo largo del día o dónde y cómo se desplazan en el espacio. Las entrevistas personales y encuestas puede aportar más información, pero su escala y tamaño muestral son claramente limitantes. Además, el carácter subjetivo y los (más que probables) errores en las respuestas no permiten, de manera general, obtener una perspectiva dinámica de los patrones de movimiento que se ajuste a la realidad. La utilización de los teléfonos móviles supone una herramienta importante para superar estos obstáculos.

Como parte de un proyecto piloto desarrollamos una aplicación Android que los ciudadanos podían instalarse en sus teléfonos móviles y compartir con nosotros sus características demográficas y sus patrones de movimiento. Una hora después del lanzamiento de la aplicación, varias personas de todo el mundo se la instalaron. En pocas semanas se habían reunido más de 68.000 estimaciones de coordenadas de localización de 270 personas en 13 países distintos. Teniendo en cuenta las dinámicas de la red, no se puede considerar que hayamos conseguido datos masivos, y de hecho nuestra muestra en ningún caso podría considerarse representativa.  Sin embargo, la capacidad de obtener, en muy poco tiempo y a muy bajo coste,  información que generalmente no es accesible, nos ha convencido del enorme potencial de la telefonía móvil para la investigación en ciencias sociales.

En este estudio encontramos una gran variación en el tamaño y formas de las áreas en las cuales los participantes pasaban su tiempo y vimos que los métodos tradicionales de análisis demográfico nos hubieran proporcionado una visión distorsionada de la realidad. Medir de forma exacta estas áreas –lo que los geógrafos denominan espacios de actividad– es crítico para entender cómo nos influye el contexto ambiental en el que vivimos y cómo, a su vez, también nosotros lo influimos y lo modificamos. Estas son cuestiones esenciales de la ecología humana, la demografía espacial y la geografía del comportamiento. Así, la mejora de las herramientas de análisis, incorporando la utilización de los teléfonos móviles es una contribución importante en estos campos de estudio.

De hecho, la telefonía móvil puede ofrecer aún mucho más: permite conocer y evaluar las reacciones de los individuos a cambios ambientales. En lugar de utilizar una encuesta tradicional, siempre asociada a un momento concreto, la utilización de teléfonos móviles permite plantearnos la realización de encuestas en diferentes momentos y recibir respuestas geolocalizadas. En el estudio piloto les pedimos a los participantes que manifestasen su nivel de bienestar en varios momentos del día y encontramos que los hombres, de manera sistemática, expresaban un menor nivel de bienestar cuanto más lejos se encontraban de su hogar. Las mujeres, en cambio, no mostraban un patrón significativo. Creemos que hay muchas otras variables, relacionadas o no con el bienestar, que son dependientes del contexto subjetivo del individuo. Tanto su variabilidad, como la posible emergencia de patrones universales, podrían estudiarse a través de este tipo de análisis.

Otros proyectos

Actualmente estamos aplicando el conocimiento adquirido en dos nuevos proyectos de investigación. El primero se basa en una aplicación llamada Tigatrapp, que busca la complicidad de los ciudadanos para obtener información de avistamientos de mosquito tigre y de sus movimientos cotidianos por carretera (el transporte en vehículos privados es el principal medio de dispersión de este mosquito). De esta manera podremos entender mejor los mecanismos de propagación, y la capacidad de invasión y asentamiento del mosquito tigre en España. El segundo proyecto se basa en una aplicación llamada Space Mapper que estudia la actividad de los individuos en entornos urbanos y nos permite conocer cómo la distinta exposición a riesgos y el diferente acceso a recursos dentro de una misma ciudad genera desigualdades en nuestras comunidades. Ambos proyectos relacionan al individuo con el ambiente, y lo hacen desde la ventana única de observación que posibilitan los teléfonos móviles.  Así pues, la próxima vez que utilices tu teléfono móvil, añádale una cosa más: el estudio de las ciencias sociales.

Este artículo ha sido escrito por John Palmer y Frederic Bartumeus, del Movement Ecology Lab del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC). En él también han participado Mireia Artigot y Aitana Oltra.

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