Innovación

La tecnología se convierte en una aliada de la industria pesquera

Escrito por Esther Macías

El proyecto FAROS ayuda a minimizar los descartes pesqueros y mejorar la gestión y aprovechamiento de éstos

A mediados de este mes de abril concluye un proyecto que arrancó hace tres años y que puede transformar la industria pesquera tal y como la conocemos en la actualidad. El proyecto, llamado FAROS, está liderado por el CSIC a través del Grupo de Ingeniería de Procesos del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM), aunque también han participado el Instituto Español de Oceanografía (IEO), el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), el Centro Tecnolóxico do Mar (CETMAR), la Autoridad Portuaria de Vigo (APV) y el Instituto Português do Mar e da Atmósfera (IPMA).

La iniciativa, que cuenta con una inversión de dos millones de euros con participación del programa LIFE+ Environmet de la Unión Europea (UE), persigue, como explica a TICbeat Francisco Landeira, coordinador GIS en el Cesga, “desarrollar capacidades para ofrecer productos tecnológicos tanto a la industria pesquera como a las empresas transformadoras de modo que se reduzcan los descartes como exige la UE, que está trabajando en una legislación de cara a 2014 que regule que haya los menos posibles”.

En este sentido, la tecnología desarrollada en el proyecto permite gestionar los descartes o residuos y capturas accidentales a bordo en tiempo real, además de establecer modelos de previsión del estado de las pesquerías. La idea, además, indica Landeira, es “conectar mejor el sector pesquero con la industria transformadora y los destinatarios finales, que pueden ser empresas de alimentación para humanos o animales o también empresas farmacéuticas”.

Además, la iniciativa permite demostrar al sector los beneficios medioambientales que suponen una gestión así de los descartes.

Tecnología base del proyecto

La tecnología que se encuentra detrás del proyecto está conformada por los llamados sistemas BEOS, que posibilitan la caracterización del descarte a bordo y en tiempo real; Red Box, que se centra en el procesado y transmisión de datos en tiempo real a tierra; y Management Geoportal Network, una herramienta que se basa en Sistemas de Información Geográfica y en modelos de predicción que proporciona una radiografía completa de la situación actual de capturas y descartes, lo que contribuye a llevar a cabo una actividad pesquera sostenible.

Desde el Cesga, señala Landeiros, se ha desarrollado el modelo de datos con las características de los barcos, etc. junto al Instituto Oceanográfico. Asimismo se ha creado el sistema de transmisión y el geoportal. “Tras procesar la información en los buques se envía a tierra en tiempo real vía satélite o vía GSM si el barco está en la costa”, explica. En el Cesga se encuentran también los servidores donde se almacena toda la información. “Desde el geoportal los investigadores, armadores y la industria pesquera pueden consultar los datos. La industria transformadora puede saber, por ejemplo, qué descartes hay y disponer de ellos si les interesa. Por su parte, los científicos y los armadores pueden acceder a un mapa de las zonas pesqueras y saber dónde hay más o menos descartes; así, los armadores, por ejemplo, pueden ir a las zonas donde hay menos”.

En cuanto a los principales retos tecnológicos del proyecto, Landeiros considera “clave el desarrollo del sistema de visión artificial para automatizar la visión de los descartes”. Asimismo ha sido compleja la creación del sistema del geoportal y la clasificación en la base de datos. “Todo se ha hecho con software libre siguiendo los estándares del OGC (Open Geographic Consortium)”, afirma el portavoz, quien explica que se ha hecho así de modo que sea adaptable y aplicada en otras zonas de la UE. “Que se pueda aplicar esta tecnología a otras zonas de la UE es importante. En este sentido, la aplicación se ha desarrollado en inglés, español y portugués y la base de datos de las especies está en estos idiomas y también en francés“.

Resultados

El experto asegura que los resultados del proyecto han sido positivos. “Tras hacer pruebas en barcos científicos y comerciales, estamos enseñando el proyecto a muchas empresas y armadores. Éstos muestran interés aunque seguramente esperarán para adoptar esta tecnología a que la UE lance la regulación pertinente a lo largo de este año y el próximo; por ejemplo, aún no se sabe si será obligatorio o no llevar una cámara en los buques”.

Landeiros asegura que la industria pesquera es en general reacia a esta legislación en torno a los descartes así que “en este sentido, la tecnología puede ayudar mucho a que esto no sea un problema”.

El experto señala que se ha desarrollado algún proyecto similar a éste en Europa, en algún país nórdico, “pero más orientado a la vigilancia (para que los buques se quedaran con los descartes y no los tirasen) que para mejorar la captura y el posterior aprovechamiento de los descartes”.

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.