Innovación

Squink, mucho más que una impresora 3D

squink
Escrito por Rafael Claudín

Este modelo de BotFactory está preparado para crear dispositivos electrónicos desde cero sin ayuda humana.

Si ya somos capaces de imprimir desde casas hasta coches, era de rigor que pudiéramos crear e imprimir nuestros propios dispositivos electrónicos en el hogar. Esta magia futurista viene de una reciente startup, BotFactory, nacida de un grupo de estudiantes y un profesor de la Escuela Politécnica de Ingeniería de la Universidad de Nueva York.

BotFactory es la responsable de Squink, una impresora 3D especializada en la creación de circuitos. El primer detalle que distingue la impresora de sus hermanas de armas son los cabezales intercambiables. Uno de ellos se encarga de imprimir el circuito sobre un papel y otro de ellos de encarga de ubicar sobre ese circuito los distintos componentes que completan el dispositivo.

El segundo detalle es el tipo de filamento que utiliza. Se trata de un tipo de tinta especial que es conductiva. Además, coloca también pegamento, para poder añadir los componentes de hardware al circuito impreso. Un pegamento que, también él, es conductivo para permitir la libre circulación de la electricidad.

Cómo se hace la magia

Así que diseñas tu pequeña aportación al mundo de la electrónica e introduces el diseño en la impresora. Lo único que tendrás que hacer a partir de ahí es cambiarle los cabezales, Squink hará el resto. Primero imprime el circuito base. Luego le pone el pegamento allí donde corresponde. Luego recoge las piezas una a una, las muestra a la cámara que incorpora para su identificación y las pone en su sitio. Et viola! Te has convertido en un inventor doméstico.

Si crees que no habrá el interés suficiente en un producto así como para poder comercializarlo, te equivocas. BotFactory propuso el proyecto a través de la web Kickstarter y logró sin problemas los nada despreciables 100.000 dólares que necesitaban para poder ponerlo en marcha.

La joven compañía empezará pronto a entregar las primeras unidades a los creadores en ciernes. Su precio rondará los 3.500 dólares, una cantidad que no resulta descabellada para una impresora 3D pionera, que te permitirá tener una pequeña fábrica electrónica en tu casa.

Sus creadores, que se consideran parte de la nueva ola “Agile Electronics Development”, señalan que “como tales, vamos por caminos inexplorados, creando nuevos horizontes para este concepto recién nacido. En los próximos años continuaremos evolucionando nuestros productos para proporcionar la mejor experiencia del mercado para este tipo de tecnología.”

Dominan bastante bien la tecnología de impresión 3D y también el lenguaje marketiniano. Más allá de él, Gizmag ha tenido ocasión de ver la impresora trabajando en la MakerCon del año pasado en Nueva York y al parecer resulta impresionante verla en acción en primera persona. El vídeo que la muestra en funcionamiento no está tan trabajado, pero te permite ver sus posibilidades:

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.