Innovación

Skin convierte cualquier superficie en pantalla táctil

Sin hacer demasiado ruido. Primero con lápices y después simplemente con el dedo, las interfaces de usuario táctiles se están imponiendo en la tecnología. Pero aún hay margen de evolución hacia algo más transportable y adaptable, interfaces que den mayor libertad a las manos y al cuerpo del usuario. Ahora es posible convertir cualquier superficie en pantalla táctil.

La ciencia y la ficción apuntan hacia un futuro en el que toda la tecnología será controlada directamente con el pensamiento, sin necesidad de ejecutar ningún movimiento. Es el campo al que se dirigen las interfaces informáticas cerebrales. A medio camino están algunas interfaces por detección de movimiento sin necesidad de tocar hardware. Hay numerosos modelos, desde la tecnología háptica hasta los productos funcionan mediante la interpretación de la profundidad por vídeo y en unos meses habrá un ejemplo para el mercado de masas gracias a Microsoft: Kinect para su videoconsola Xbox 360.

Pero el manejo táctil aún puede seguir evolucionando como pretende demostrar la compañía Displax. Están camino de comercializar Skin, una lámina fina transparente y flexible que transforma casi cualquier superficie en una pantalla táctil. Es tan sencillo como ponerla encima de un cristal, da igual si es transparente u opaco, y ya está lista la pantalla para interactuar.

Lo han conseguido gracias a una red de nanocableado basado en los polímeros, la misma tecnología empleada para la fabricación de la lámina. Su tamaño mínimo son 30 pulgadas y, además, se beneficia de un sistema multi-touch que reconoce hasta 16 imputs al mismo tiempo por lo que se presenta como una alternativa para el trabajo colectivo. También tiene reconocimiento del movimiento del aire, es decir, que se puede utilizar soplando, ya que reconoce las pequeñas perturbaciones eléctricas permitiendo al microprocesador indicar el movimiento o la dirección de la corriente.

A diferencia de otras interfaces gráficas de usuario táctiles, la ventaja de Skin es su tamaño y su adaptabilidad. Al ser como una lámina de papel, puede transportarse con facilidad; por ser moldeable, puede adaptarse también a superficies curvas; y por su fabricación, es óptima para cualquier tipo de superficie, excepto para las metálicas. Como también incluye tecnología de movimientos proyectados ni siquiera hace falta tocar, y por tanto puede colocarse debajo de un cristal fino transparente y ser utilizada a través.

Sin suponer ninguna revolución, este tipo de innovaciones de las que se puede preveer un éxito comercial se acercan al consumidor proponiendo una forma más sencilla y libre de ejecutar sus tareas del día a día. La relación entre tecnología y usuario es la última barrera que eliminar para que cualquier idea acabe teniendo un sentido práctico global.

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Redacción TICbeat

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