Innovación

Según este CEO no importa que se rían de tus ideas de negocio

trabajador reto startup
Escrito por Ana Muñoz

Jarek Hamilton, CEO de Qikpix, una de las startups más prometedoras del momento, nos explica por qué no debe importarnos que se rían de nuestras ideas de negocio.

Cuando era un adolescente, Jarek Hamilton intentó abrir una nueva compañía dedicada a la reutilización de cartuchos de tinta.

“Cuando estaba en proceso de encontrar financiación le expliqué mi idea a los bancos, pero se rieron de mí”, explica Hamilton en una entrevista a Business Insider.

Después de que su primera idea fracasara, tuvo varios empleos. Decidió trabajar para una compañía de transporte, acto seguido se alistó en la Marina de los EEUU y, finalmente, acabó trabajando para el Cuerpo de Ingenieros del Ejército. 

Sin embargo, ninguna de estas cosas acababa de completarle del todo. Por eso, a sus 29 años, decidió volver a la carga para montar una startup.

Fue entonces cuando decidió fundar, junto a su mujer Katie, Qikpix, una startup que ofrece fotógrafos bajo demanda a través de una app. Actualmente, cuenta con una red de 150 fotógrafos que ofrecen sus servicios por un módico precio. A día de hoy ya lleva 600 descargas, que han dado como resultado 130 photoshoots.

En 2016 consiguieron 76.000 dólares en una ronda de financiación gracias a un business ángel, por lo que las cosas no le pueden ir mejor. 

De hecho, Katie dejó su trabajo de enfermera a tiempo completo para ayudar a su marido en esta nueva aventura.

Sin embargo, Hamilton tuvo muchos obstáculos en el camino, pero los más molestos eran siempre de tipo moral. Y es que cuando estaba trabajando para el ejército, sus compañeros no se tomaban demasiado en serio sus planes de negocio.

Emprendedores de éxito comparten su mejor consejo

“Muchos me dijeron: ‘Suerte desarrollando tu app, ¡Jajaja!’. Sin embargo, ninguno se rió cuando dimití y comencé a trabajar en mi verdadero sueño. De hecho, recibí varias felicitaciones de aquellos que se rieron en un primer momento cuando las cosas empezaron a ir bien”, señala. 

Este emprendedor explica que, cuando se reían de él, era porque “abría su boca para hablar de su empresa” y ése es el primer paso para hacer un sueño realidad. “Recoge feedback, opiniones, habla a todo el mundo de ello. Cuéntaselo a tu mujer, a los del banco, a tu mejor amigo… sólo necesitas que uno de ellos confié en ti y en tu idea”, explica. 

Por eso es esencial no tener miedo a la hora de emprender ni a que la gente se ría de ti. Y es que sólo necesitas que alguien te escuche para que inviertan en tu proyecto y así poder llevar a cabo tu empresa.

Sobre el autor de este artículo

Ana Muñoz

Licenciada en Periodismo. Tecnoadicta, apasionada por los wearables y las pelis de superhéroes.