Innovación

Se crean unas pilas de papel que funcionan al estar en contacto con fluidos

pilas
Escrito por Iván Durán

Investigadores del CSIC crean unas pilas hechas con papel que podrán sustituir a las que vienen incorporadas en productos de un solo uso como pueden ser los test de embarazo, los de glucosa, etc.

El uso de baterías externas en objetos como los test de embarazo, test de glucosa, etc. ya no será necesario gracias a un nuevo proyecto desarrollado por los Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este novedoso invento surge del desarrollo de pilas de combustible microfluídicas hechas en papel, que permiten que dispositivos de diagnóstico como las tiras de flujo lateral funcionen sin necesidad de usar baterías reaccionen y se pongan en marcha nada más que con el contacto de fluidos corporales como puede ser la orina o la sangre.

Juan Pablo Esquivel, del Instituto de Microelectrónica de Barcelona, ha declarado que “los microfluidos de papel han simplificado el manejo de fluidos en dispositivos portátiles mediante la eliminación de la necesidad de energía externa. Sin embargo, muchos de estos dispositivos todavía dependen de los lectores externos para llevar a cabo una medición y expresar el resultado. La integración de una fuente de energía eléctrica dentro del mismo envase desechable nos permite ejecutar un dispositivo de diagnóstico sin ningún tipo de instrumentación externa”.

Características de las pilas de combustible microfuídicas en papel

El uso de las tiras de flujo lateral está muy extendido debido a su bajo precio, ligereza, portabilidad y capacidad de proporcionar una respuesta rápida y fácil de leer. Lo que diferencia a éstas del sistema de Esquivel es que el segundo no requiere una alimentación alterna.

Basándose en la capacidad de que el papel puede transportar fluidos por capilaridad, aparte de que es barato, biodegradable, delgado y flexible, es decir, un buen material de partida para pruebas de un solo uso, lo que han hecho los investigadores ha sido incorporar elementos que reaccionen al entrar en contacto con líquido. De este modo, y gracias a ese líquido, se empieza a generar electricidad para la puesta en marcha del dispositivo de diagnóstico.

El metanol ha sido el combustible elegido para realizar las pruebas del nuevo proyecto. Así, los dispositivos podrán proporcionar energía a partir de los fluidos biológicos como son la glucosa en sangre o la orina.

Aparte de que las investigaciones siguen en marcha para la integración de las pilas de combustible con las de la tecnología electrónica orgánica, para la fabricación de sensores, pantallas, fuentes de energía, en un mismo proceso de impresión roll-to-roll, según el CSIC, las aplicaciones se podrían extender a otros campos en los que las tiras de papel también serían desechables y de un solo uso.

Sobre el autor de este artículo

Iván Durán

Nacido en Madrid allá por el 1992. Periodista formado en la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada. Aprendiendo a redactar y especializándome en contenidos tecnológicos en TICbeat