Innovación

¿Cuáles son los mejores países para emprender?

space-desk-workspace-coworking
Escrito por Marcos Merino

Existe una serie de factores que influyen sobre el hecho de que un país pueda atraer a emprendedores y contar con una economía abierta a los negocios.

Cada año, la revista Forbes elabora un ranking de 144 países ordenados según sus ventajas para emprender y hacer negocios. Se basa, para ello, en datos recopilados por múltiples instituciones internacionales: del Banco Mundial y el Foro Económico Mundial al think-tank Heritage Foundation o a la ONG Transparencia Internacional, entre otros.

Eso permite a Forbes valorar aspectos como la capacidad tecnológica e innovadora de dichos países; su protección hacia los inversores y los derechos de propiedad; su nivel de impuestos, corrupción y burocracia; y su grado de libertad personal, comercial y monetaria. Y, pese a los problemas económicos de Europa, lo cierto es que nuestro continente sigue copando los primeros puestos de la lista de mejores países para emprender.

1º Dinamarca

A la cabeza de ésta encontramos a Dinamarca, un país reivindicado como ejemplo a seguir por políticos tan diferentes como Bernie Sanders o Albert Rivera, y que ostenta uno de los entornos regulatorios “más transparente y eficientes” del mundo según la Fundación Heritage.

Aunque su crecimiento en los últimos años no ha sido especialmente destacable (un 1,1% el año pasado), es una economía que presenta unas bases sólidas para la actividad comercial y, de hecho, se sitúa en el top 20 para 10 de los 11 indicadores evaluados con el estudio (sólo ‘pincha’ en burocracia, donde se sitúa en el puesto 28).

Hace poco más de un año, la Unión Internacional de Telecomunicaciones proclamó a Dinamarca como “el país más conectado del mundo“, superando a Corea del Sur en extensión del acceso a Internet y en penetración de la tecnología móvil.

2º Nueva Zelanda

El archipiélago oceánico ocupa en la lista Forbes el mismo puesto de subcampeón que en el ranking ‘Doing Business 2016’ del Banco Mundial. Su economía es la más pequeña del top 10 y se encuentra estrechamente ligada a la de su gran vecino australiano, pero fomenta la actividad comercial gracias a un entorno regulatorio notablemente transparente y estable.

Su inversión en innovación e infraestructuras sitúan a la patria de Peter Jackson muy lejos ya del modelo fundamentalmente agrícola sobre el que se sustentaba hace 30 años. Ciertamente, su sector tecnológico no es por ahora demasiado destacable, aunque muchos sí usamos un servicio con sede en las islas creado por un polémico residente: MEGA, la penúltima creación de Kim Dotcom.

3º Noruega

En el tercer escalón del podio, volvemos a encontrarnos a una nación europea (y, más concretamente, escandinava). Noruega compatibiliza un sector privado dinámico y pujante con un amplio sector empresarial público, gracias sobre todo a su gran riqueza en recursos naturales, destacando especialmente el petróleo (que convierte al país en el tercer mayor exportador del mundo y aporta casi un tercio de los ingresos públicos). Aunque situado fuera de la Unión Europea, sí pertenece al Espacio Económico Europeo.

En materia tecnológica, cabe destacar que el año que viene se convertirá en el primer país del mundo en apagar la FM para pasarse a la radio digital.

4º Irlanda

Irlanda es un país pequeño cuya economía, basada en el comercio, había crecido un 6% entre 1995 y el comienzo de la crisis financiera. Tras unos años duros (rescate incluido) en 2014 la economía volvía a crecer al 3,6%. Su impuesto de sociedades, situado en el 12,5% ha constituido un factor clave para atraer inversión empresarial, sobre todo de grandes tecnológicas estadounidenses que trataban de evitar la alta fiscalidad de otros países europeos.

Además de albergar las sedes de las filiales europeas de compañías como Microsoft, Twitter o Apple, Irlanda también cuenta con referentes del sector como King Entertainment, la desarrolladora del videojuego Candy Crush.

5º Suecia

Tercer país escandinavo situado en el top 5 de la lista Forbes. Como sus países vecinos, ha construido sobre la sólida base de su riqueza en recursos naturales “un sistema mixto de amplios beneficios sociales y capitalismo de alta tecnología” que ya lidera a nivel global los pagos de consumo electrónicos.

Estocolmo, la capital del país y cuna de la plataforma de streaming Spotify, se estaba consolidando en los últimos años como un foco de atracción para numerosas startups extranjeras. Pero, como abordamos hace unos meses en TICbeat, la situación del mercado urbanístico estaría empezando a frenar la captación de talento de las empresas establecidas allí.

Más allá de la lista Forbes: a la búsqueda de incentivos

Sin embargo, hay un factor que Forbes no tiene en cuenta a la hora de elaborar su ranking, y que sin embargo puede resultar decisivo a la hora de decidirse a emprender y tomar una decisión sobre dónde crear las bases de una nueva startup: las ayudas públicas y los incentivos fiscales.

Recientemente, la firma de asesoramiento fiscal y legal para empresas Ad&Law publicó un estudio que analizaba los mejores países para emprender si ponemos el foco en este criterio: “Algunos estados se han dado cuenta del valor que supone para ellos estar a la vanguardia tecnológica, por lo que cada vez están más interesados en captar startups de otras regiones para incubarlas, acelerarlas y convertirlas lo antes posible en ‘scaleups’ y en imagen del país“.

Así, por ejemplo, Luxemburgo (24º en la lista Forbes) garantiza a los emprendedores la misma cantidad que aporte la empresa en fondos propios, siempre y cuando les interesa tu plan de negocio. Y si todavía no cuentas más que con una idea, puedes llegar a recibir hasta 50.000 euros para que desarrolles el plan de negocio allí.

Brasil (90º), por otra parte, cuenta con el obstáculo de ser una economía muy proteccionista, pero ofrece precios ventajosos a las startups que se establecen en sus parques tecnológicos (además de ayudas a fondo perdido y promoción institucional) lo que ha atraído a emprendedores españoles cuyos proyectos no habían resultado viables en España.

Otros países como Canadá (7º), Panamá (56º), Rusia (81º) o Emiratos Árabes (40º) optan por combinar ambas estrategias (igualar fondos propios + ayudas e incentivos para establecerse en áreas concretas).

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.