Innovación

Los robots conquistan el MIT por unas horas

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Escrito por Iván Durán

Otro año más se ha celebrado la competición de robots con la que concluye el curso “Design and manufacturing” para ingenieros mecánicos del MIT. Esta vez se ha orientado a los JJOO 2014 y la ganadora ha sido una asiática.

Otro año más, y ya son más de 40 ediciones, se ha vuelto a celebrar recientemente la competición de robots con la que concluye el curso “Desing and manufacturing I” del Massachusetts Institute of Tecnhology (MIT). Esta vez, el propósito que tenían que cumplir los estudiantes del MIT era construir robots de un palmo de largo -16 por 16 pulgadas cuadradas- orientados a la temática de los Juegos Olímpicos de Sochi 2014. Para ganar, los robots construidos debían caracterizarse por poder subir rampas empinadas, robar banderas de una pista de esquí o descolgar una medalla de oro que espera en la cima. Aunque, el verdadero objetivo de este curso, según uno de los profesores del MIT, llamado Sangbae Kim, es “plantear retos a los estudiantes y que ellos ejerciten su creatividad para resolverlos a través de robots”.

En este encuentro los estudiantes deben demostrar los conocimientos de programación, diseño e ingeniería que adquieren durante el curso, que consta de 10 semanas, 4 de teoría y 6 de prácticas, por lo que podemos considerar esta competición de robots más bien un examen final de las asignatura de Ingeniería Mecánica. Solo se pueden utilizar para dibujar diseños, dar formas mediante tornos, etc. los materiales que se incluyen en un kit entregado al principio del semestre a cada estudiante.

Además, a parte de tener el premio moral de ser el ganador de la clase, muchas empresas que patrocinan el evento, como Nascar, General Motors, Shell o Chevron, fichan a los estudiantes más prometedores con becas. Por lo tanto, también se puede considerar esta convocatoria como un escaparate de salida al mercado de la ingeniería mecánica.

Robots capaces de “esquiar”

La competición de este año comenzó con casi 180 participantes iniciales que si iban eliminando hasta que llegó la hora de la final. Un chico llamado Joshua Born, el cual participaba con dos androides, se enfrentaba contra una chica asiática de nombre Clare Zhang.

El enfrentamiento arrancó con una clara ventaja a favor del participante masculino, quien consiguió que su robot llegara a la cima de la pista en poco tiempo y descolgar la medalla de oro. Solamente con ese hecho, Born ya había sumado más de 100 puntos de una tacada. Sin embargo, su robot se quedó bloqueado en la cima sin poder hacer ningún tipo de movimiento que le permitiera seguir con el concurso.

Mientras tanto, el robot de la chica asiática empezaba a subir y bajar de la cima tantas veces como podía, sin la intención de ir muy rápido y sin precipitarse. Además, por el camino consiguió arrancar dos banderas. Todo ello empezaba a sumar puntos que servían para acercarse a los más de 100 que había conseguido Born, y, a falta de 10 segundos nada más, Zhang conseguía ponerse por delante en el marcador, logrando así poder ganar el torneo a pocos segundos de que sonase la bocina.

Después de la alegría y la emoción de haber logrado un triunfo luchado, los profesores pasearon a la joven alrededor de todo el pabellón, para que el público fuese consciente de quien había ganado el acto. Y así empezó y finalizó una de las competiciones más valoradas por estudiantes de Ingeniería Mecánica del mundo.

Sobre el autor de este artículo

Iván Durán

Nacido en Madrid allá por el 1992. Periodista formado en la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada. Aprendiendo a redactar y especializándome en contenidos tecnológicos en TICbeat