Innovación

Robots araña para construir un telescopio 40 veces mayor que el Hubble

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Escrito por Marcos Merino

El nuevo telescopio, que tendrá que esperar aún décadas, tendría 100 m de diámetro y sus componentes serían ensamblados en el espacio por hexobots.

Un grupo de investigadores ha puesto sobre la mesa la posibilidad de construir un telescopio espacial 40 veces mayor que el Hubble (estaría dotado de un espejo primario de 100 metros de diámetro)… cuyos componentes podrían ser ensamblados en el espacio por robots. La propuesta responde a la necesidad de superar las limitaciones de tamaño de los actuales telescopios. A día de hoy, el telescopio espacial Kepler (con menos de un metro de diámetro) nos permite localizar exoplanetas orbitando estrellas hasta 3.000 años luz de distancia, mientras que el Hubble (2,4 metros) tiene un alcance de 10.000 millones de años luz.

Sin embargo, llevar al espacio los componentes necesarios para construir un telescopio de tales dimensiones parece poco asumible tanto por dificultad técnica como por coste económico. El diseño propuesto requeriría montar 300 módulos para crear un andamiaje en el que colocar pequeñas placas de espejo para crear un gran espejo segmentado, y los encargados de dicho montaje serían cientos de ‘hexobots’, robots de seis patas con forma de araña que podrían montar el andamiaje y luego desplazarse por el mismo para terminar de construir el telescopio.

Los hexobots son una creación del equipo de investigadores liderado por Sergio Pellegrino, de la Caltech (o Instituto Tecnológico de Califronia), que hace un año consiguieron superar el DARPA Robotics Challenge (una competición federal destinada a promover el desarrollo de robots destinados a realizar tareas que representen un peligro para el ser humano) gracias a su modelo JPL RoboSimian. El hexobot podría funcionar con energía solar, y utilizaría cuatro de sus patas para caminar (tres de ellas permanecerían en todo momento unidas a la estructura y la otra le permitiría desplazarse); las dos patas restantes quedarían así libres para montar las vigas y los espejos.

Pellegrino y sus colegas reconocen que llevar a cabo una construcción así será inasumible aún durante algunas décadas, pero están decididos a seguir trabajando para desarrollar las tecnologías que lo harán posible.

Vía | Caltech

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.