Innovación

Realidad virtual para tratar la paranoia

realidad virtual negocio rentable

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford ha empleado dispositivos de realidad virtual (VR) para tratar pacientes que sufren de paranoia.

El abanico de posibilidades de la realidad virtual parece no tener fin. En ese sentido, y a sus conocidas aplicaciones en el mundo de los negocios, el sector inmobiliario, acunar a los más pequeños o los medios de comunicación, ahora hemos de unir su utilidad en el ámbito de la salud mental y, más concretamente, en el tratamiento de la paranoia.

Ha sido un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford el que ha empleado dispositivos de realidad virtual (VR) para tratar pacientes que sufren de paranoia, aunque lo cierto es que sería más exacto hablar de fobias y trastornos de ansiedad. Según informa CNBC, más de treinta pacientes participaron en el estudio, por el que los enfermos se enfrentan a simulaciones de situaciones que normalmente les resultan difíciles, por ejemplo, estar de pie en un ascensor rodeado de personas, con el fin de aprender cuando una situación es segura.

Los pacientes fueron capaces de enfrentarse a sus miedos a medida que más y más personajes generados por ordenador se iban añadiendo a la escena. De acuerdo a los científicos, alrededor del 20 por ciento de los pacientes ya no tenía paranoia severa al final de la prueba; cifra que se elevaba a más del 50 por ciento cuando se animaba a los pacientes a abandonar sus comportamientos defensivos habituales.

Las fobias pueden ser tratadas mediante la enseñanza de diversas técnicas de relajación para el paciente y luego, gradualmente, se les suele exponer a su miedo original, lo cual puede ser un proceso muy lento. La realidad virtual permitiría acelerar este camino, al exponer a los enfermos a las situaciones amenazantes en un entorno seguro en el que poder desensibilizarlos sin que haya un riesgo real para el paciente.

El tratamiento de las fobias y la paranoia no es el único problema mental al que podrían aplicarse las ventajas de la realidad virtual. Así pues, la educación de alumnos con necesidades de aprendizaje especiales o la ayuda a pacientes con Alzheimer y otros problemas de memoria son otros de los campos donde se pueden aplicar dispositivos como los Oculus Rift o HTC Vive.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.