Innovación

Un rayo de luz para los implantes de retina

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Escrito por Rafael Claudín

La Universidad John Hopkins ha logrado desarrollar en laboratorio tejido de retina tridimensional sensible a la luz partiendo de células madre inducidas.

Todavía estamos muy lejos de perfeccionar las técnicas para el tratamiento de las enfermedades de retina, pero el nuevo desarrollo presentado por la Universidad John Hopkins en el periódico Nature Communications da un paso de gigante en la dirección adecuada. Los científicos del centro han logrado crear una parte funcional de la retina humana, capaz de responder a la luz, a partir de células madre.

La retina es como casi todo en el cuerpo humano: tan complejo que es extremadamente difícil reproducirlo de forma artificial. Los sensores CMOS más avanzados de las cámaras digitales son un juego de niños comparado con lo que de verdad hace la retina humana. Como ilustra Gizmag, las diferentes capas de tejido incorporan, entre otras cosas, membranas estructurales, ganglios nerviosos y células foto receptoras (varillas para el blanco y negro y conos para detectar el color).

El nuevo desarrollo trabaja especialmente bien con las células foto receptoras. Los estudiosos utilizaron células madre inducidas, es decir, células humanas adultas revertidas hasta su estadio de células madre. En un cultivo, “programaron” estas células madre para crecer en las células de retina originales. El resultado no es menos sorprendente por esperado: más o menos al mismo ritmo y del mismo modo que en un embrión humano, las células madre se convirtieron en células de retina.

Lo que es más, se organizaron ellas solitas para crear una estructura funcional, repartiéndose el trabajo para convertirse en siete tipos de célula diferentes y se organizaron en las estructuras tridimensionales necesarias para reaccionar ante la luz. Valeria Canto-Soler, profesora asistente de oftalmología de la Johns Hopkins, señala que “cuando empezamos este trabajo, no pensamos que las células madre fueran capaces de construir una retina casi por su cuenta. En nuestro sistema, de algún modo parece que las células sabían qué hacer”.

Después del equivalente a 28 semanas de desarrollo del cultivo, los responsables del estudio conectaron electrodos a las flamantes células foto receptoras recién nacidas y les enviaron impulsos de luz. Las reacciones fotoquímicas que provocaron fueron similares a las que tiene una retina humana.

Todavía falta la conexión cerebral

Pese al éxito del estudio, que arroja un rayo de esperanza a los pacientes de enfermedades de retina, no se trata más que de un comienzo. Las retinas artificiales (manmade) responden efectivamente a la luz, pero no son capaces de formar imágenes: todavía no han ideado la manera de conectar la retina cultivada con el córtex visual del cerebro. Aunque es un gran avance hacia los ojos artificiales de los replicantes de Blade Runner.

Mientras tanto, la nueva técnica podrá servir para el estudio de las enfermedades de los ojos y su tratamiento. Será posible, por ejemplo, crear este tipo de mini retinas con las propias células del paciente, lo que permitiría realizar tratamientos y medicamentos individualizados, más eficaces y más avanzados de los que hay en la actualidad.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.