Innovación

¿Puede un suelo ser inteligente? Una startup española cree que sí

Plactherm es una empresa española que ha dotado a los suelos de las oficinas de sensores que permiten reducir el consumo energético de la calefacción y, además, generar Big Data para las compañías.

La industria relacionada con la calefacción y climatización mueve anualmente unos 24.000 millones de euros en Europa. A su vez, el 47% de toda la energía que se consume a escala global se destina a la producción de calor en sus distintas vertientes y tecnologías. De todo ello, una gran parte corresponde a los entornos laborales, donde es necesario mantener una temperatura cómoda para que los trabajadores se sientan a gusto durante ocho horas diarias.

¿Puede la tecnología digital, y en concreto la inteligencia artificial y el Big Data, ayudar a reducir el consumo energético al mismo tiempo que ofrece valor añadido a las organizaciones? Una startup española cree que sí… y además lo hace partiendo de la base de todo: el suelo.

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Así, el suelo de Plactherm, que ha patentado su tecnología, se basa en un conjunto de baldosas que cuentan, cada una, con una CPU capaz de regular la temperatura de forma independiente y adaptarse a órdenes preestablecidas (como mantener la oficina a X grados para la hora de entrada y reducir su potencia por la noche).

Si a ello le unimos una serie de sensores de calor, cada unidad de este ‘puzzle’ bajo nuestros pies es capaz de decidir de manera autónoma si debe incrementar su temperatura o bajar de intensidad. Para ello, el sistema no sólo analiza la tendencia de temperatura, sino también el número de personas que se encuentran en la habitación. Automatización en estado puro que se basa en la inteligencia artificial y el análisis predictivo para anticipar posibles necesidades caloríficas en la estancia en cuestión.

Cada una de estas baldosas independientes cuenta con un recubrimiento de moqueta de hasta seis milímetros de grosor, una resistencia eléctrica encargada de producir el calor y, finalmente, la CPU y los sensores encargados de la inteligencia del suelo. A pesar de que cada pieza es independiente, todas ellas están conectadas entre sí para poder tomar decisiones agregadas que repercutan en el mayor confort en la estancia. Bajo esta capa informática, un material de protección permite su instalación sobre cualquier suelo anterior sin que éste se vea dañado.

Inteligencia más allá del calor

Si el suelo únicamente sirviera para controlar la temperatura, no dejaría de ser una implementación domótica a gran escala. Y si hablamos de suelo inteligente es porque estas baldosas son una fuente casi inagotable de información para configurar el Big Data que sirva como base -nunca mejor dicho- de la toma de decisiones en los espacios de trabajo del mañana.

Por ejemplo, gracias a los sensores que permiten detectar la presencia de personas, las compañías pueden utilizar las baldosas para reconocer qué trabajadores están en cada momento en su puesto de trabajo. O, en un almacén o establecimiento comercial, para detectar los movimientos de los trabajadores y clientes, para adaptar mejor la localización de los productos. Por el lado negativo (al menos desde la visión del empleado), la organización también puede comparar los movimientos de cada trabajador con sus colegas y contrastar esta información con otros datos, como las ventas o el tiempo que tardan en procesar un determinado pedido.

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En un futuro, además, las baldosas de Plactherm pueden ser un componente más de los sistemas de alarma y emergencia con que cuentan la mayoría de las organizaciones. De nuevo, los sensores de personas pueden servir para detectar la presencia de ladrones o gente no autorizada en determinada zona, enviando una alerta a los responsables de seguridad. O, en instalaciones de riesgo, detectar si un trabajador está tendido en el suelo sin moverse, para poder enviar atención sanitaria.

30% más eficiencia energética

Todo el sistema es manejable de forma remota gracias a una app móvil. Según indican desde Plactherm, su tecnología permite calentar más rápido, sin sobrecalentamientos, de forma respetuosa con el medio ambiente y usando componentes de larga duración (hasta 10 años de vida útil). Además, se trata de una opción flexible y escalable gracias a su diseño modular.

La startup fue fundada en 2011 de la mano de Lluc Martí, consejero delegado de Plactherm desde su creación. Según sus creadores, el sistema permite una mejora del 30% en la eficiencia energética respecto a otros suelos radiantes. Por el momento, entre otras implementaciones, ya está siendo instalado en una planta de Repsol (gracias a la ayuda del Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol), estando previsto el lanzamiento de su servicio de instalación para particulares a lo largo de este año. Plactherm ha sido también una de las startups más destacadas en la pasada edición del South Summit, entre otras competiciones y convocatorias.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.