Innovación

Un `dronódromo´ quiere captar talento asociado a los drones en Barcelona

Reimagine Drone es un proyecto catalán que pretende atraer a Barcelona el talento y la industria asociada a los drones

Seis empresarios barceloneses tienen como proyecto convertir el antiguo Canódromo Meridiana en un `dronódromo´ para carreras de drones, pretendiendo convertir Barcelona en la primera drone city que capte talento e industria asociada a esa tecnología.

Este proyecto, que recibe el nombre de Reimagine Drone, tiene por objetivo convertirse en el centro de referencia para cualquier iniciativa vinculada a los drones. Para ello, sus creadores pretenden impulsar una liga profesional de carreras internacionales.

Como espacio utilizarán el rehabilitado Canòdrom barcelonés, resurgido en marzo, el cual pretende ser un “vivero cultural y tecnológico” al servicio de los emprendedores culturales y con el objetivo de convertir este icono arquitectónico “en una punta de lanza de la innovación cultural”, además de dotarlo de contenido vecinal para acercarlo a la población del barrio.

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Así, Reimagine Drone aspira a ser un lugar de encuentro e intercambio de ideas para “identificar nuevos espacios donde desarrollar los drones”, según ha explicado el presidente de la iniciativa, Joaquim Serra. Dicho `dronódromo´ contaría con un área formativa para desarrollar y pilotar drones, y organizaría competiciones y carreras abiertas al público, así como programas de apoyo al sector del emprendimiento relacionado con esta tecnología.

El proyecto cuenta con un capital inicial de 70.000 euros y aún espera la aprobación municipal. A la cabeza, se encuentra dirigido por seis empresarios barceloneses en colaboración con sociedades como Emesa Corporación Empresarial e Incubio, la gestora del Canódromo-Parque de Investigación Creativa.

Las características del proyecto Reimagine Drone

Reimagine Drone ha ajustado su proyecto a la legislación española, la cual prohíbe que los drones vuelen en una zona urbana o habitada, a menos de 8 kilómetros de un aeropuerto, a más de 120 metros de altura, o que pongan en peligro a las personas. Así pues, se tratará de un espacio cerrado, limitado a la zona de las antiguas gradas del Canódromo, que se cubrirán con una red para que, si algún dron se desvía, no exista ningún riesgo.

Joaquim Serra ha mencionado otro proyecto más ambicioso, basado cubrir con redes todo el antiguo espacio del canódromo para que se hagan carreras de drones, montar una liga profesional a nivel español y europeo llamada Drone Racing, que podría ser visualizada mediante pantallas de realidad virtual.

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A la espera de la aprobación, que esperan que se apruebe sin problemas, los creadores de la iniciativa han manifestado la importancia del desarrollo de los drones, cuyas aplicaciones van del mero entretenimiento al control de incendios forestales, pasando por el salvamento subacuático, la investigación arqueológica o manipulación de materiales y sustancias peligrosos.

Según un estudio de la consultora PriceWaterHouseCoopers, el emergente mercado global de servicios vinculados a los drones está valorado en más de 127.000 millones de dólares, cifra equivalente a unos 115.000 millones de euros. En España, este sector no deja de crecer, ya que hemos pasado de tener 500 empresas de drones a 1.500 en menos de un año.

Imagen | Efe

Vía | La Vanguardia

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.