Innovación

El primer robot programado para hacer sonreír

pepper
Escrito por Mihaela Marín

”Queremos ayudar a las personas que se sientan mejor y ser más felices”. Es una meta muy exigente que la compañía japonesa de telecomunicaciones, SoftBank, está convencida que puede cumplir y para eso tiene al candidato perfecto: Pepper, el primer robot capaz de leer las emociones. Este proyecto innovador se ha realizado en colaboración con Aldebaran Robotics, una compañía francesa líder en el desarrollo de robots humanoides a nivel mundial. El evento se realizó ayer en una rueda de prensa donde el CEO de SoftBank, Son Masayoshi, hizo una demostración del robot y comunicó la intención de dejar a Pepper que se junte al equipo de ventas de dos de sus tiendas a partir de hoy.

Pepper está preparado para practicar las emociones

En 2010 SoftBank se comprometió a llevar a cabo una misión para los próximos 30 años declarando su interés para la robótica con el fin de mejorar la calidad de vida. Después de cuatro años de trabajo la compañía nipona enseña su primer robot destinado a un mercado cuyo ascenso se debe en gran parte al factor demográfico, el envejecimiento rápido de la población. Esta ha sido la idea que básicamente ha llevado a la creación de Pepper, un robot con un aspecto físico muy parecido a un humano diseñado para reconocer las emociones y aprender de forma autónoma la nueva información que detecta a su alrededor. Una de las características más importantes que explica su nivel tecnológico superior es el sistema cloud de Inteligencia Artificial que le permite aumentar sus capacidades de aprender nuevos algoritmos a través del análisis de situaciones.

El almacenamiento de datos en la nube permitirá a los programadores un acceso directo a sus características para integrar nuevas aplicaciones y  mejorar el comportamiento del robot. Entre otros atributos que reúne Pepper se encuentran: un sistema de sensores para evitar colisiones y mantener el equilibrio, un interfaz que le permite la comunicación con las personas así como tecnologías para realizar gestos y reconocer tonos de voz. Detrás de su funcionamiento interno, el aspecto exterior es el que más atrae. Con una altura de 1,2 metros y un peso de 28 kilogramos, Pepper ganaría sin problemas el puesto del robot más simpático. A todo esto si se añade su habilidad para bailar y cantar, tendría asegurado un buen futuro en la relación con los más pequeños.

Inteligencia artificial adaptada al comportamiento afectivo

Los desarrolladores de tecnología se sienten cada vez más atraídos en dejar atrás el diseño de una entidad capaz sólo de razonar de forma autónoma. El nuevo modelo que quieren aplicar al machine learning pasa más allá del intento de simular la inteligencia humana e intenta abrir la puerta a un mundo mucho más inestable e imprevisible: las emociones. Uno de los mejores centros de investigación del mundo, MIT, lleva tiempo preocupándose por avanzar el estudio de la computación afectiva. Entre los intentos de añadir el componente emocional a una máquina, Pepper, desde luego es un robot que experimentará lo que se “siente” ser un humano. SoftBank ha querido construir una entidad que tenga la inteligencia de imitar no sólo el cuerpo de una persona, sino también los procesos determinados por mecanismos psicológicos profundos. El sistema del robot le permitirá tener conocimiento sobre los sentimientos así como en el caso de los humanos, pero, a diferencia de nuestra inteligencia que muchas veces se deja perturbada por factores emocionales, la inteligencia del androide no permitirá el fallo de olvidar las metas en el caso de interacción con los factores afectivos. Su sistema estará programado para asegurar un comportamiento eficiente al combinar una memoria durable y la asignación de objetivos durante la toma de decisiones. El paso que la inteligencia artificial hace para incorporar las emociones demuestra la capacidad de desarrollar tecnología a un nivel superior, idea también sostenida por el CEO de Aldebaran Robotics, Bruno Maisonnier: “El robot emocional dará una nueva dimensión a nuestras vidas y creará nuevas formas de interactuar con la tecnología”.

 

Sobre el autor de este artículo

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.