Innovación

¿Por qué tu ciudad necesita convertirse en Smart City?

¿Por qué tu ciudad necesita convertirse en Smart City?
Escrito por Lara Olmo

Cada vez estamos más familiarizados con el concepto Smart City, pero no todos sabrían explicar por qué es necesario que las ciudades sean inteligentes.

En los últimos tres años el término Smart City ha ido cobrando fuerza, sobre todo entre determinados sectores industriales, y poco a poco el gran público se ha ido familiarizando con él. Aunque, como suele ocurrir con los anglicismos que incluyen innovaciones, la sociedad abraza estos términos sin saber muy bien en qué consisten o lo que significan.

Muchos ciudadanos viven en una Smart City, o al menos en una ciudad con servicios propios de una de ellas, y ni si quiera lo saben. Esto es porque tienes están detrás de estos proyectos ponen hincapié sólo en el aspecto tecnológico y no tanto en el beneficio que este aporta a la sociedad y la transformación que supone para la ciudad.

Esto no sólo ayuda al desconocimiento, sino a que muchos piensen que las ciudades inteligentes son sólo un invento más que nos intentan vender desde la industria tecnológica.

El concepto de Smart City no es el mismo para todas las ciudades, ya que cada una adapta la infraestructura y los servicios que ofrece en base a las necesidades de sus ciudadanos, pero globalmente incluye tres pilares básicos: tecnología, sostenibilidad e innovación.

Es decir, consiste en gestionar servicios básicos como transporte, electricidad, agua corriente o limpieza, y crear modelos productivos en base a las TIC, para administralos de forma más sostenible y eficiente.

Hasta hace poco las ciudades seguían construyéndose en base a un esquema anticuado, propio del principios del siglo XX. Su expansión las ha convertido en núcleos enormes donde a veces desplazarse es un calvario, con el impacto medioambiental que esto acarrea. Y mientras su población no deja de crecer, los recursos merman. Un escenario que hace indispensable otro modelo productivo y de negocio más sostenible.

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Esto cada vez es más materializable gracias al avance tecnológico y la interconexión de los objetos cotidianos a través de la Red, con el Internet de las Cosas (IoT). Esta conectividad entre los objetos y las personas permite generar ingentes cantidades de datos e información (qué medios de transporte son los más utilizados y cuándo, cuáles son las calles más transitadas, etc) que, convenientemente analizados, sirven para redefinir los servicios, adaptarlos mejor y hacerlos más eficientes.

Una realidad que generará nuevos retos, como, por ejemplo, el desarrollo de una infraestructura de banda ancha compatible con 5G, capaz de asumir todos los dispositivos y objetos que se conectarán con IoT.

Aunque ésta sea la tecnología principal es las Smart Cities, no es la única: inteligencia artificial, realidad virtual o la nano- y vio-tecnología también se combinan y están permitiendo la transformación de los servicios y de los procesos productivos.

Pero el paso de ciudades anticuadas a urbes eficientes e inteligentes no sólo depende de la tecnología. Administraciones y empresas tienen que ejercer una importante labor de concienciación, para que el término Smart City no sea otro concepto vacío más que se cuela en el vocabulario de la gente, y lograr que la sociedad entienda que es parte indispensable de esta transformación.

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.

  • Andres gomez de la insua

    JAJAJAJAJA….yo vivo en una smartcity…y me parece una ciudad del siglo…XIX. No solo no se reduce el presupuesto municipal sino que los servicios son peores, eso sí, te puedes quejar vía smartphone… De qué sirve que un ayuntamiento convierta la ciudad en una smartcity si los que la gestionan a diario son empresas externas cuya gestión es poco menos que de principios del siglo XX