Innovación

¿Por qué juega Google con la informática cuántica?

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Escrito por Rafael Claudín

El gigante de Internet espera lograr capacidad de computación cuántica revolucionaria con los equipos de D-Wave.

El año pasado se supo que Google había adquirido equipos cuánticos fabricados por la empresa canadiense D-Wave Systems, una de las primeras en proclamar el desarrollo de chips cuánticos, aunque no esté exenta de controversia. ¿Qué hace exactamente la innovadora compañía con estos equipos punteros?

Google, irónicamente, no es particularmente comunicativa cuando quiere cubrir algo de secretismo, sean los trabajos de Google X, su particular DARPA, sean los datos de sus más altos ejecutivos, que están entre los que más le cuesta encontrar a su buscador. Así, no ha dicho demasiado de lo que está desarrollando con los quizá formidables equipos cuánticos.

Sin embargo, su máquina D-Wave Two está alojada en el Ames Research Center de la NASA en California y la mantiene de hecho la Universities Space Research Association, lo que ha permitido que NewScientist tenga acceso al contrato firmado por las partes en virtud de una petición de libertad de información, un derecho vigente al menos en los Estados Unidos.

Diferentes destinos para la misma tecnología

Como siempre ocurre cuando se desvelan secretos, la realidad es mucho más banal que las elucubraciones previas. El objetivo conjunto es el “desarrollo de algoritmos de inteligencia artificial cuántica, probarlos en problemas del mundo real y cuantificar los beneficios respecto a la maquinaria informática clásica”.

Por otro lado, la NASA pretende mejorar los algoritmos para el control del tráfico aéreo, ayudar en la búsqueda de exoplanetas, analizar datos y planear futuras misiones planetarias de sus rovers, entre otras cosas. Google, en cambio, espera lograr “algoritmos cuánticos nuevos, potentes y revolucionarios” con los que desarrollar sus actividades básicas, esto es, el ranking de búsquedas, la ubicación de los anuncios, el filtrado de spam o los asistentes personales.

Pero empecemos por el principio. ¿Hasta qué punto es cuántica la propuesta de D-Wave? En 2007 la compañía anunció chips de 16 qubits capaces en teoría de resolver sudokus. Su D-Wave Two utilizado por Google y la NASA posee en torno a 500 qubits y su siguiente versión, prevista para 2015, alcanzará los 1.152 qubits.

Difícil cuantificar lo cuántico

Al parecer, la compañía canadiense utiliza un acercamiento diferente a esta tecnología, en lugar de intentar utilizarla a través de las puertas lógicas de la informática tradicional. D-Wave utiliza el llamado “reconocimiento cuántico”, que traduce los problemas a “un paisaje de colinas y valles”. Los qubits exploran ese paisaje para encontrar el menor estado de energía, que sería la solución al problema. Para que puedan hacer su labor, lo qubits deben estar en una temperatura lo más cercana posible al cero absoluto.

Dejando de lado el coste que supone una refrigeración semejante (el ordenador trabaja dentro de una especie de nevera), no parecía ni siquiera claro que D-Wave Two resolviera las cuestión con su capacidad cuántica. Sin embargo, el equipo de Google que trabaja con la máquina, dirigido por Hartmut Neven, ha demostrado que el ordenador trabaja más rápido cuanto menor es su temperatura, lo que sugiere que es su capacidad cuántica la responsable de los cálculos.

Para NewScientist los resultados son simultáneamente esperanzadores y frustrantes para Google. Por un lado, se puede decir que están logrando avances. Por otro, no han logrado demostrar todavía que de facto la informática cuántica permita lograr un salto revolucionario en la capacidad de cálculo respecto a la informática tradicional. Al menos, en su estado actual (tal vez porque, simultáneamente, pueda ser el contrario).

Mientras tanto, Google explora otras posibilidades para investigar la tecnología cuántica, quizá para librarse de las trabas legales e informativas que supone su acuerdo con un organismo gubernamental. Puede que el futuro de la informática sea cuántico, pero primero hay que descubrir cómo se puede trabajar en la práctica con esta tecnología.

Según Colin Williams, de D-Wave Systems, “como hemos visto muchas veces antes, en el momento en el que un crítico comenta nuestra tecnología, sus suposiciones respecto a ella están invariablemente obsoletas”. Ya lo sabéis, quizá en estos momentos ya somos cuánticos y ni siquiera nos hemos dado cuenta.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.