Innovación

A un paso de la clonación humana

celula-madre-15
Escrito por Rafael Claudín

Dos equipos científicos de Estados Unidos y Corea del Sur logran crear células madre de humanos adultos con la misma técnica que clonó a la oveja Dolly.

La clonación humana no es la niña de los ojos de la ficción científica por casualidad. Mucho más que el bosón de Higgs, el logro de la clonación humana acercaría más que nunca antes al ser humano a la categoría de Dios, al menos para la mente colectiva popular. Pero arrastra tantas cuestiones éticas a sus espaldas, algunas de ellas potenciadas precisamente por la ficción científica, que es difícil avanzar en esa línea de investigación incluso a pequeña escala.

Simplificando un poco las cosas, esto explica por qué han pasado casi 20 años desde que las imágenes de Dolly dieran la vuelta al mundo y aún no se ha avanzado apenas en la investigación con seres humanos, prohibida en numerosos países. Y eso que el objetivo de esta línea de investigación no es clonar humanos de la cabeza a los pies, sino aumentar la esperanza de vida y curar ciertas enfermedades. Al menos, hasta que un científico loco tome cartas en el asunto.

No parece haber ninguno en los equipos del Research Institute for Stem Cell Research del CHA Health Systems de Los Ángeles y la Universidad de Seúl, responsables del estudio que más nos acerca a la clonación humana hasta la fecha. Los investigadores han sido capaces de crear embriones a partir de células epiteliales de dos humanos adultos. Embriones… Con un ADN idéntico al de los donantes.

El equipo de investigación introdujo los núcleos de las células epiteliales en un óvulo sin fertilizar al que habían quitado su propio núcleo. Con una pequeña carga eléctrica, las células se dividieron, formando con éxito un blastocito, esa bolsita de cientos de células a partir de la que se crea un ser humano. El mismo equipo logró el año pasado generar células madre a partir de células de la piel infantiles.

Una técnica para la clonación terapéutica

En este caso, los donantes eran adultos. Uno de ellos de 35 años y otro de 75. Como señala Robert Lanza, uno de los autores del estudio publicado en el diario Cell Stem Cell citado por The Telegraph, “la proporción de enfermedades que puedes tratar con tejido creado en el laboratorio aumenta con la edad. Así que si no puedes hacerlo con células adultas tiene un valor limitado”.

El proceso fue un éxito en ambos casos. Con esta técnica, se podrían convertir células madre adultas en cualquier tejido, que no sería rechazo por el cuerpo del donante/paciente. De extenderse esta técnica, se ampliaría considerable la esperanza de vida humana. Al menos, para quien se lo pueda permitir. Podríamos pensar, por ejemplo, en conciertos de los Rolling dentro de 30 años.

Eso sí, antes de que algo así se convierta en una realidad los científicos tendrán que superar no pocas barreras. Y probablemente ninguna de ellas estrictamente científica. Pero cuando se popularice, si es que lo hace, habrá acabado definitivamente, y afortunadamente, con la industria del Botox.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.