Innovación

Parques científicos: qué son y cuáles hay en España

Tomamos el pulso a uno de los modelos más pujantes de colaboración público-privada: los parques científicos y tecnológicos.

España es una de las referencias mundiales a la hora de formar a jóvenes investigadores de primer nivel pero, sin embargo, no replica este liderazgo a la hora de conseguir que desarrollen sus ideas dentro de nuestras fronteras. La tan manida ‘fuga de cerebros’ no es sólo un fenómeno demográfico pernicioso para este país, sino que supone una pérdida de talento que repercute directamente en la capacidad de generar empresas de nuevo cuño con modelos innovadores y sostenibles de negocio.

Con el objetivo de proporcionar el ecosistema necesario para que estos investigadores puedan quedarse en España, en las últimas décadas ha surgido una fórmula que combina lo mejor de la iniciativa pública y privada en un único espacio: los parques científicos. Se trata de grandes edificios, mantenidos por un gobierno regional o por algunas universidades, en los que varios proyectos emprendedores de base tecnológica, biotecnológica, farmacológica o de ciencia de materiales conviven, accediendo a bajo coste o gratuitamente a todo el equipamiento que necesitan para desarrollar su proyecto, así como a otros servicios comunes de asesoría legal, participación en eventos sectoriales bajo el paraguas del parque o de comunicación corporativa.

Estos parques científicos mantienen, como ya hemos adelantado, relaciones formales y operativas con las universidades, centros de investigación y otras instituciones de educación superior; así como están diseñados para alentar la formación y el crecimiento de empresas basadas en el conocimiento y de otras organizaciones de alto valor añadido pertenecientes al sector terciario, normalmente residentes en el propio parque.

Sinergias, ahorro de costes y acceso a personas clave y recursos esenciales. Ese es el cóctel que ofrecen los parques científicos a todas las startups interesadas en formar parte de ellos y crecer dentro de su vientre.

El impacto de los parques científicos

De acuerdo a los datos de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE, que cuenta con 69 miembros en las 17 comunidades autónomas de nuestro país), existen más de 7.735 empresas empresas e instituciones instaladas en los parques científicos patrios; una cifra que crece a un ritmo de casi el 20% anual. De ellas, el 22,7% eran startups relacionadas con la informática o las telecomunicaciones, el 18,8% se dedicaban al área de ingeniería o consultoría, mientas que el 6,5% hacían lo propio en el área de medicina y salud. Por detrás aparecen otros sectores como la agroalimentación o la biotecnología (3,2%), la energía y medio ambiente (3,3%) o la aeronáutica y automoción (2%).

En conjunto, estas empresas dan empleo a nada menos que 158.950 trabajadores altamente cualificados, un 4,8% en 2015 en comparación con el año anterior. No en vano, el 50% de estos profesionales cuentan con titulación universitaria e, incluso, muchos de ellos son doctores en sus respectivas áreas de especialización.

Por otro lado, la facturación de las empresas de los parques ha pasado de 22.327 millones de euros a finales de 2014 a 24.427 millones de euros a finales de 2015. Siempre según las cifras de la APTE, el crecimiento se ha situado en el 9,4%.

Los principales parques científicos de España

En la actualidad, existen parques científicos y tecnológicos en prácticamente todas las provincias de España, aunque los más importantes se concentran -como es normal- en los principales focos de innovación de nuestro país, como son Madrid y Cataluña.

Así, en Barcelona encontramos importantes parques como el Parc Científic de Barcelona, el Parc de Recerca UAB, el Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB) o el Parc de la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech. En Madrid, a su vez, sobresalen el Parque Científico de Madrid (gestionado por la Universidad Complutense y la Universidad Autónoma de la capital), el Parque Científico Universidad Carlos III de Madrid – Leganés Tecnológico o  la iniciativa Móstoles Tecnológico

En otras comunidades autónomas, cabe reseñar, el Parque Balear de Innovación Tecnológica (ParcBit) o el Centro de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Cantabria (CDTUC), junto al Parc Científic, Tecnològic i Empresarial de la Universitat Jaume I de Castelló, el Parc Científic de la Universitat de València o el Parque Científico Tecnológico de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria.

Entre los parques orientados de forma vertical (sólo a un sector de innovación) podríamos resaltar el papel que juegan Aerópolis (Parque Tecnológico Aeroespacial de Andalucía) o TechnoPark. Este último es un centro de I+D situado en el circuito de Motorland, en Alcañiz, centrado en el mundo de la automoción.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.