Innovación

Un panel solar transparente cambiará el uso de pantallas y ventanas

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Escrito por Rafael Claudín

Un equipo de investigación de la Michigan State University ha creado el primer panel solar completamente transparente.

Todavía queda mucho por hacer respecto a la eficiencia real de los paneles solares, pero el nuevo desarrollo de la Michigan State University podría cambiar radicalmente el despliegue de este tipo de tecnología. Se trata del primer panel solar completamente transparente, que podría convertir cualquier superficie cristalina en un dispositivo ávido de energía solar.

¿Cómo es posible que una superficie transparente, que por definición deja pasar de largo la luz solar, sea capaz de atrapar los fotones para convertirlos en electrones? Los investigadores se han servido de un concentrador transparente de la luminiscencia solar (TLSC por sus siglas en inglés), en lugar de intentar el imposible de crear una célula fotovoltaica transparente.

El TLSC se basa en sales orgánicas capaces de absorber las ondas no visibles de luz ultravioleta e infrarroja. Esta luz se desvía hacia los bordes de plástico del panel, donde se esconden unas cadenas de células fotovoltaicas de andar por casa, que convierten esa luz en electricidad. Puedes consultar con detalle el funcionamiento del sistema en el artículo que han publicado los desarrolladores.

Antes de lanzar las campanas al vuelo, hay que decir que la tecnología aún está en pañales. En estos momentos la eficiencia del TLSC es de tan sólo un 1%, mientras que los paneles semitransparentes ya existentes alcanzan un 7%. El equipo de Michigan afirma que puede llevar esa eficiencia hasta el 5%, lo que acerca bastante la tecnología a su inmediato precedente.

Un apoyo para otras fuentes de energía

En todo caso, con esos niveles de eficiencia, los paneles no podrán servir para alimentar completamente un teléfono móvil o una tableta, aunque puede servir como sistema de apoyo a las baterías tradicionales. Quizá con que sumaran un par de horitas a este tipo de dispositivos devoradores de energía ya mejoraría un poco nuestro día a día. Aunque no demasiado.

Más interesante podría ser su uso a gran escala. Los arquitectos ya no tendrían que devanarse los sesos para intentar que un montón de aparatosos paneles solares quedaran de forma razonablemente estética en sus edificios. El esfuerzo conjunto de todas las ventanas de un edificio con paredes de cristal sí podría almacenar una cantidad más significativa de energía. Aunque no parece que, incluso en ese caso, fuese suficiente.

Según Richard Lunt, director del proyecto citado por ExtremeTech, la tecnología podría desplegarse sin un coste excesivo y en un amplio rango de dispositivos, incluyendo “altos edificios con muchas ventanas o cualquier tipo de dispositivo que demande una alta calidad estética, como un teléfono o un e-reader”.

Jugar la baza estética es una de las pocas que tiene con esos niveles de eficiencia. Con todo, se trata de un paso excelente en la buena dirección, partiendo de una idea brillante, literalmente. Si con el tiempo se logra ampliar su capacidad para almacenar energía, podría acabar cubriendo todas las superficies cristalinas del planeta.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.