Innovación

Un nuevo sensor para conectar el cerebro a los ordenadores

cerebroUn equipo de la Universidad de Maryland ha desarrollado un método no intrusivo para leer las ondas cerebrales de una persona y traducirlas para que otros dispositivos, como un ordenador, una prótesis robótica o una silla de ruedas motorizada, puedan comprenderlas. En última instancia se podrían controlar mentalmente estos aparatos, lo que contribuiría a paliar lesiones y enfermedades.

Los sensores cerebrales no son algo nuevo. Ya existe una estimable cantidad de desarrollos interesantes que permiten utilizar el cerebro para dar órdenes a un dispositivo. Algunos de ellos con usos más ligeros, como el que hizo posible publicar un tweet sólo con pensarlo, y otros cuyas aplicaciones se acercan más al campo de la medicina.

El equipo de investigadores de la Universidad de Maryland que ha desarrollado este nuevo método para leer las ondas cerebrales pretende que el mismo pueda llegar a servir para controlar ordenadores, así como prótesis robóticas, sillas de ruedas motorizadas o incluso avatares digitales. Si las aplicaciones van por esta rama el desarrollo podría ayudar a curar enfermedades o lesiones, o al menos paliarlas.

“Estamos haciendo algo que pocos pensaban antes que sería posible”, apuntaba Contreras-Vidal, miembro del equipo. “Utilizamos EEG (electroencefalografía) para leer las ondas cerebrales sin resultar invasivos, y traducirlas en órdenes de movimiento para ordenadores y otros dispositivos.”

Una de las principales novedades de este desarrollo científico es que no resulta intrusivo. No requiere implantaciones directas de electrodos en el cerebro y es posible utilizarlo sin que sea necesario un entrenamiento especial.

Al contrario que otro proyecto procedente de la Universidad de Manchester, en el que pretendían crear un cerebro humano a base de procesadores ARM, simulando su funcionamiento, este método intenta profundizar en la capacidad cerebral para emitir órdenes y que éstas sean atendidas por dispositivos electrónicos.

El método desarrollado por el equipo de Maryland consiste en un sensor instalado en un gorro que conecta el cerebro con un software especialmente diseñado. El dispositivo podría actuar de manera inalámbrica, incluso, según apuntan desde TechEye.

Para llevar a cabo el proyecto los científicos monitorizaron la actividad neuronal de algunas personas en tareas rutinarias, mientras que se encargaban de asociar estos registros con los movimientos realizados. El siguiente paso era unir estas dos variables y automatizar el hecho de que unas determinadas ondas cerebrales generaran el movimiento preciso.

Sobre el autor de este artículo

Pablo G. Bejerano