Innovación

Nace la I Feria Virtual del Libro

LibrosInterminables suelos de moqueta, comida precocinada en alguna cafetería de palacio de exposiciones llena de público, largas listas de stands que hay que visitar pero a los que no da tiempo a llegar o grandes aglomeraciones de gente son algunas de las grandes ‘desgracias’ a las que deben enfrentarse aquellos que asisten a una feria, sea del sector que sea. En las del libro, a todas estas incomodidades se suman las bolsas de ejemplares o las peleas con otros visitantes para llegar a la mesa de novedades. O se sumaban: la última feria del libro en unirse a la lista de eventos del sector se ha estrenado con un formato únicamente virtual, demostrando que para reunir a voces del sector no es necesario condenarlos a todos los tormentos de un recinto ferial al uso.

La I Feria del Libro Virtual, impulsada por Bubok e IMASTE y apoyada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, ha abierto sus puertas – virtuales, claro está – el martes y continuará a lo largo de esta semana. “Ha habido muy buena acogida”, explica al otro lado del teléfono Jana González, directora de la feria. Empresas recién llegadas a la industria editorial y clásicas de este mercado comparten feria en el ciberespacio. Planeta, Prisa Ediciones, 24Symbols, Safe Creative, Libranda o Fundación Telefónica son algunas de las editoras que se han lanzado a participar en esta nueva forma de feria. Los nombres que puedan llegar a faltar lo hacen, según nos señala Jana González, más por incompatibilidad con sus planificaciones que no porque no viesen la feria y su potencial.

Una feria virtual es más accesible, defiende su directora, permitiendo que todos aquellos que quieran acercarse puedan hacerlo: “tanto para las empresas como para los lectores es una puerta abierta a la comunicación”. De hecho, este encuentro ha eliminado las barreras geográficas y el primer balance, tras las primeras 24 horas completas de feria virtual, arroja, de sus 13.000 visitantes únicos, una media del 67% de asistentes de España y un 30% procedentes de LatAm y Estados Unidos, mercados estos últimos muy apetecibles para la industria del libro pero que geográficamente están lejos.

Además de los stands, que permiten interactuar de forma similar a lo que se haría en un stand físico con las clásicas charlas, folletos y similares, los asistentes pueden participar en chats con autores y editores o webminars, propios del mundo online.

El balance de la I Feria Virtual del Libro está siendo positivo, como explica Jana González, y las perspectivas de futuro también lo son. La feria virtual del libro quiere tener continuidad. “Nuestro objetivo, nuestro sueño, es que esto siga”, asegura, esperando que se establezca “como una puerta más, una feria que se sume a las del sector”.

Foto cc Rodrigo Galindez

Sobre el autor de este artículo

Raquel C. Pico