Innovación

Metaio convierte el mundo en una interfaz táctil

Metaio
Escrito por Rafael Claudín

La compañía alemana ha presentado un concepto de interfaz táctil térmica basada en realidad aumentada que convierte cualquier superficie en pantalla.

Las posibilidades de la realidad aumentada han producido numerosos conceptos en los últimos años, de modo que la idea de convertir el mundo en una gigantesca interfaz táctil no es nueva. La compañía alemana Metaio, sin embargo, ha llevado las cosas un poco más lejos, proponiendo el concepto y, además, una forma real de llevarlo a cabo, con un primer y aparatoso prototipo que da una idea de su viabilidad futura.

Como muchas grandes ideas, las cosas surgieron en la compañía por pura casualidad. El personal de Metaio, empresa experta en realidad aumentada, recibió algunas cámaras de infrarrojos y se puso a jugar con ellas sin ningún objetivo específico. Trak Lord, portavoz de la compañía, declaró a GigaOm que “un investigador se dio cuenta de que cada vez que tocaba algo, dejaba una huella de calor claramente visible”. Se les encendió la bombilla y se les ocurrió incorporar esa capacidad a un sistema de realidad aumentada.

El resultado es un dispositivo que incorpora una cámara digital tradicional, responsable como tal de la realidad aumentada, y una cámara de infrarrojos capaz de detectar las modificaciones en la temperatura. En el primer prototipo que han realizado, combinan todo ello con un tablet, que se encarga de la gestión de todo el sistema. Puedes ver los planteamientos de la compañía en el siguiente vídeo:

El prototipo puede ser incómodo, pero si pensamos en un dispositivo como Google Glass que incorpore la técnica desarrollada por Metaio, las cosas ya tienen otra pinta. Literalmente. La pinta que queramos y en la superficie que queramos. El momento de la partida de ajedrez sólo es una recreación, pero nos da una idea de la versatilidad elevada a la enésima potencia de la idea.

Desde Metaio afirman que incluso con una cámara convencional, y suficiente capacidad de procesamiento detrás, se podría lograr un sistema cercano. Aunque no tan capaz que si se incorpora  la cámara de infrarrojos. No parece descabellado pensar que los fabricantes de cámaras digitales y móviles acaben incorporándola de serie.

Trak Lord considera, que incluso con las mejores expectativas de viabilidad, habría que esperar cinco años para ver esta tecnología abrirse camino en el mercado de consumo. Luego sus posibilidades serían infinitas, desde paneles de seguridad que sólo el usuario puede ver o publicidad interactiva, hasta manuales interactivos. Y partidas de ajedrez sin ajedrez, naturalmente.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.